Hacer una buena hamburguesa parece sencillo, pero la mayoría de gente se encuentra siempre con el mismo problema: al cocinarla, la carne se encoge, se abomba por el centro y pierde esa forma perfecta que tenía antes de tocar la sartén. En un vídeo que se ha vuelto viral en TikTok, el carnicero conocido como @el_as_carnicero explica por qué ocurre esto y, sobre todo, cómo evitarlo con un gesto tan simple que sorprende por su efectividad. Lejos de técnicas complicadas o ingredientes secretos, el truco está en un pequeño detalle en la forma de la carne antes de cocinarla. Un consejo que usan muchos restaurantes y que casi nadie aplica en casa, pero que puede marcar la diferencia entre una hamburguesa corriente y una realmente jugosa.
El truco del agujero en la hamburguesa
Según explica el carnicero en el vídeo, el problema aparece cuando la carne entra en contacto con el calor. Las proteínas se contraen, los bordes se levantan y la hamburguesa pierde tamaño y uniformidad. Para evitarlo, el método es sorprendentemente sencillo: una vez formada la bola de carne y aplastada, hay que hacer un pequeño agujero en el centro, apenas medio centímetro de profundidad. Puede hacerse con el dedo o con una cucharilla, sin necesidad de precisión extrema.
Este hueco permite que la carne se cocine de forma más homogénea, evitando que el centro se eleve y que la hamburguesa termine encogiéndose. El resultado es una pieza más plana, visualmente más atractiva y con una cocción mucho más equilibrada. Un gesto casi invisible que, sin embargo, cambia por completo el resultado final en la sartén o la plancha.
Hay trucos simples que separan una hamburguesa normal de una espectacular
En el mismo vídeo de TikTok, @el_as_carnicero añade otros consejos clave que suelen pasarse por alto. Uno de los más importantes es no presionar la hamburguesa mientras se cocina. Aplastar la carne con la espátula solo consigue que los jugos se pierdan, dejando una hamburguesa más seca y menos sabrosa. También recomienda usar fuego medio-alto, lo suficiente para crear una costra dorada por fuera sin resecar el interior.
Otro detalle fundamental llega al final de la cocción: si se quiere añadir queso, lo ideal es hacerlo en los últimos segundos y cubrir la hamburguesa con una tapa o un plato. De este modo, el calor residual lo funde de manera uniforme sin pasarlo de cocción. Son gestos pequeños, pero juntos construyen una hamburguesa más jugosa, más bonita y mejor cocinada.
Este tipo de consejos, compartidos desde la experiencia profesional de un carnicero, explican por qué algunos vídeos triunfan tanto en redes sociales. No prometen magia, pero sí soluciones prácticas que funcionan. Y en este caso, el famoso “truco del agujero” demuestra que, a veces, el secreto mejor guardado está en lo más sencillo.
