Quienes siguen la trayectoria de Lamine Yamal saben que hay un plato que nunca falla en su rutina: el arroz con pollo acompañado de salsa de cacahuete. Más allá de ser una receta con sabor familiar y raíces africanas, esta combinación destaca por su equilibrio nutricional y su aporte energético, convirtiéndose en una opción interesante tanto para el rendimiento deportivo como para el día a día. El arroz con pollo ya es, de por sí, una mezcla muy completa. Por un lado, el arroz aporta hidratos de carbono complejos que proporcionan energía sostenida, algo fundamental antes de entrenamientos o competiciones. Por otro, el pollo ofrece proteínas de alto valor biológico, esenciales para la reparación y el mantenimiento de la masa muscular. Sin embargo, el elemento diferencial está en la salsa: el cacahuete.
El plato favorito de Lamine Yamal
Aunque muchas veces se agrupa con los frutos secos, el cacahuete es en realidad una legumbre. Nutricionalmente, eso sí, se comporta de forma similar a los frutos secos por su riqueza en grasas saludables, proteínas vegetales y micronutrientes esenciales. Aproximadamente, por cada 100 gramos de cacahuetes crudos encontramos unas 567 kcal, entre 25 y 28 gramos de proteínas, 49 gramos de grasa, principalmente insaturada, 16 gramos de carbohidratos y entre 8 y 10 gramos de fibra.
Este perfil lo convierte en un alimento especialmente interesante para quienes buscan mantener la masa muscular y mejorar la recuperación física. Su contenido en proteínas vegetales contribuye a la reparación de tejidos y ayuda a prolongar la sensación de saciedad. Además, las grasas insaturadas pueden favorecer la salud cardiovascular y el control del colesterol LDL.
El cacahuete también aporta una combinación muy valiosa de vitaminas y minerales. Destacan las vitaminas del grupo B, como la niacina (B3) y el ácido fólico, fundamentales en el metabolismo energético. En cuanto a minerales, contiene magnesio, clave para la función muscular y nerviosa, fósforo, relacionado con huesos y dientes, potasio, importante para el equilibrio de líquidos y la presión arterial, y zinc, implicado en el sistema inmunológico y la cicatrización. A esto se suman antioxidantes como el resveratrol y diversos fitoesteroles.
El arroz con pollo ya es, de por sí, una mezcla muy completa
Todo ello explica por qué un plato como el arroz con pollo y salsa de cacahuete puede resultar tan interesante desde el punto de vista nutricional: combina energía de calidad, proteínas completas y grasas saludables, formando una comida equilibrada y saciante.
Eso sí, no todas las versiones de cacahuetes son igual de recomendables. Para aprovechar sus beneficios, lo ideal es optar por cacahuetes tostados sin sal y, si es posible, con piel, ya que en ella se concentran antioxidantes y fibra. También pueden consumirse crudos, aunque el tostado suele mejorar el sabor y facilitar la digestión. En cambio, conviene evitar las versiones fritas, recubiertas de miel o chocolate, o con exceso de sal, ya que transforman un alimento saludable en una opción mucho menos recomendable.
Incorporar este tipo de plato a la alimentación puede ser una estrategia sencilla para quienes buscan mejorar su rendimiento deportivo y mantener una dieta equilibrada, demostrando que tradición y nutrición pueden ir perfectamente de la mano.
