En un vídeo compartido en TikTok, el cardiólogo Aurelio Rojas aborda uno de los alimentos fermentados que más popularidad ha ganado en los últimos años: el kéfir. Considerado por muchos como “el yogur más saludable”, este probiótico natural no es solo una tendencia pasajera. Según explica, la ciencia respalda buena parte de los beneficios que se le atribuyen, especialmente en lo que respecta a la salud intestinal y cardiovascular. El kéfir es una bebida fermentada que se obtiene a partir de la acción de bacterias y levaduras beneficiosas sobre la leche. El resultado es un alimento rico en probióticos vivos y compuestos bioactivos, capaces de influir positivamente en la microbiota intestinal. La evidencia científica señala que su consumo regular puede mejorar el equilibrio de bacterias intestinales y favorecer la digestión, ayudando a reducir molestias como hinchazón o tránsito irregular.
Los beneficios del kéfir según este cardiólogo
Uno de los puntos más interesantes es su impacto en el sistema inmune. Gracias a su contenido en probióticos, vitamina D y vitamina K, el kéfir puede contribuir a reforzar las defensas del organismo. Una microbiota equilibrada no solo influye en la digestión, sino también en la respuesta inmunológica, ya que una parte importante del sistema inmune está estrechamente vinculada al intestino.

Además, diversos estudios apuntan a que el kéfir puede tener un efecto beneficioso sobre la inflamación, el colesterol y la presión arterial. Estos factores están directamente relacionados con la salud cardiovascular, por lo que incluir este alimento dentro de una dieta equilibrada podría convertirse en un apoyo adicional para el corazón. No se trata de un producto milagro, sino de un alimento funcional que, dentro de un estilo de vida saludable, puede sumar beneficios.
Este probiótico natural no es solo una tendencia pasajera
También se ha observado un posible efecto indirecto en el control del peso corporal y la regulación del apetito. Al influir sobre la microbiota y la producción de determinadas sustancias relacionadas con la saciedad, el kéfir podría ayudar a modular el metabolismo y favorecer un mejor equilibrio energético.
Sin embargo, no es un alimento adecuado para todo el mundo. Puede provocar gases, hinchazón o diarrea en personas con intolerancia a la lactosa, especialmente si no están acostumbradas a los lácteos fermentados. Además, en personas inmunodeprimidas no se recomienda su consumo sin supervisión médica, debido a la presencia de microorganismos vivos.
@doctorrojass El kéfir es un probiótico natural que en los últimos años ha ganado fama como “el yogur más saludable”. Y no es solo moda: la ciencia respalda muchos de sus beneficios. Lo que dice la evidencia científica: - Mejora la microbiota intestinal y favorece la digestión (1,2). - Refuerza el sistema inmune gracias a su riqueza en probióticos, vitamina D y K (3). - Puede ayudar a reducir la inflamación, el colesterol y mejorar la presión arterial (4,5). - Tiene efecto indirecto en el control del peso al modular saciedad y metabolismo (6). Pero no es para todos: - Puede dar gases o diarrea en personas con intolerancia a la lactosa. - No está recomendado en personas inmunodeprimidas sin supervisión médica. La mejor manera de tomarlo, según la evidencia: - 1 vaso pequeño (150–200 ml) al día, preferiblemente en ayunas o por la mañana. - Combínalo con fruta rica en vitamina C (como kiwi, fresas o arándanos): la vitamina C potencia la absorción de hierro, mejora el equilibrio antioxidante y refuerza la sinergia probiótica. - Acompáñalo de una dieta rica en fibra y alimentos reales para potenciar sus efectos en la microbiota. Un hábito sencillo, natural y con respaldo científico que puede marcar la diferencia en tu energía, tu digestión y tu salud cardiovascular. Referencias científicas 1. Rosa DD, et al. Kefir and gut microbiota modulation: Implications in human health. Crit Rev Food Sci Nutr. 2017;57(19):3891-3906. 2. Bourrie BC, et al. The microbiota and health promoting characteristics of the fermented beverage kefir. Front Microbiol. 2016;7:647. 3. Vinderola G, et al. Kefir, a fermented milk: Health benefits and probiotic properties. Food Res Int. 2005;38(8-9): 895–903. 4. Ostadrahimi A, et al. Effect of probiotic fermented milk (kefir) on blood pressure: A randomized controlled trial. Iran J Public Health. 2015;44(2):228–236. 5. Zajšek K, et al. Kefir: A fermented milk product with proven health benefits. J Dairy Sci. 2013;96(4):2744–2757. 6. Bellikci-Koyu E, et al. Effects of regular kefir consumption on gut microbiota, serum lipids, and body composition in overweight and obese patients. Nutr Res. 2019;61:25–32. #probioticos #suplementos #fruta #kefir #dieta ♬ sonido original - Aurelio Rojas 🧡 Cardiólogo
En cuanto a la mejor forma de tomarlo, la recomendación habitual es consumir un vaso pequeño de entre 150 y 200 ml al día, preferiblemente en ayunas o por la mañana. Para potenciar sus efectos, puede combinarse con frutas ricas en vitamina C, como kiwi, fresas o arándanos. Esta combinación favorece la absorción de hierro y mejora el equilibrio antioxidante, además de reforzar la sinergia probiótica.
Por supuesto, el kéfir no actúa de manera aislada. Su impacto es mayor cuando se integra dentro de una alimentación rica en fibra, frutas, verduras y alimentos reales, que sirvan de sustrato para las bacterias beneficiosas.