Las acelgas son una de las verduras de hoja verde más nutritivas que puedes añadir a tu alimentación, y lo mejor es que sus beneficios van mucho más allá de ser bajas en calorías. Estudios y expertos en nutrición señalan que son una fuente excepcional de vitaminas A, C y K, además de aportar minerales como hierro, magnesio y potasio, que son esenciales para funciones como la circulación y la salud muscular, así como para fortalecer el sistema inmunológico y el organismo en general. La acelga también destaca por su alto contenido de fibra dietética, clave para una digestión saludable y para regular mejor el apetito durante el día, lo que puede favorecer el control de peso y una ingesta más equilibrada de otros alimentos. Incorporar esta verdura de hoja verde a tus platos diarios no solo aporta nutrientes importantes, sino que también puede ayudarte a sentir que tu dieta es más variada y sabrosa sin mucha dificultad.

Formas creativas de disfrutar las acelgas en tu día a día

Una forma deliciosa y fresca de aprovechar las acelgas es en ensaladas templadas con cítricos y frutos secos. Lava bien las hojas y córtalas, combínalas con segmentos de naranja o pomelo para aportar un punto ácido y fresco, y añade un puñado de almendras o nueces tostadas para añadir un contraste crujiente. Aliña con aceite de oliva, limón, sal y pimienta. Esta ensalada no solo potencia el sabor natural de las acelgas, sino que combina fibra y grasas saludables, haciendo de ella una opción ligera y muy nutritiva para el mediodía o como acompañamiento de una proteína.

Acelgas / Foto: Unsplash
Acelgas / Foto: Unsplash

Este plato combina textura, sabor y nutrición en cada bocado

Otra manera muy versátil de disfrutar las acelgas es incluirlas en salteados con ajo, cebolla y otras verduras de temporada. Comienza dorando ligeramente el ajo y la cebolla en una sartén con un chorrito de aceite de oliva y luego incorpora las hojas de acelga hasta que se ablanden. Puedes añadir otras verduras como pimientos o champiñones, e incluso legumbres cocidas para aumentar el aporte de proteínas vegetales y fibra en la preparación. Este tipo de salteado puede servirse tanto como acompañamiento de una comida principal como relleno de wraps o bowls nutritivos, aportando un perfil antioxidante y textural muy interesante.

Finalmente, una opción reconfortante y diferente es preparar cremas o sopas nutritivas de acelga. Para ello, cuece las acelgas junto con otras verduras como zanahoria, calabaza o patata, y después tritura todo hasta conseguir una crema suave. Esta preparación permite aprovechar al máximo las vitaminas y minerales que contienen las hojas verdes, especialmente en los meses más fríos o cuando quieres un plato ligero y sustancioso. Añadir un toque de pimienta, cúrcuma o jengibre no solo intensifica el sabor, sino que también suma compuestos antiinflamatorios que complementan los beneficios nutricionales de las acelgas.

malu carriquiry fRNC8 DLJow unsplash
Acelgas naturales / Foto: Unsplash

Las acelgas no solo aportan nutrientes clave como vitamina K, hierro y antioxidantes, sino que además son muy versátiles y se adaptan a múltiples preparaciones culinarias. Ya sea crudas en ensaladas, salteadas junto a otras verduras o integradas en cremas suaves, esta verdura puede ayudarte a mejorar la densidad nutritiva de tus comidas sin añadir muchas calorías. Incorporarlas con regularidad en tu dieta es una estrategia sencilla para fortalecer tu sistema inmunológico, mejorar la digestión y cuidar tu bienestar general día a día.