Las acelgas son una de las verduras de hoja verde más nutritivas que puedes añadir a tu alimentación, y lo mejor es que sus beneficios van mucho más allá de ser bajas en calorías. Estudios y expertos en nutrición señalan que son una fuente excepcional de vitaminas A, C y K, además de aportar minerales como hierro, magnesio y potasio, que son esenciales para funciones como la circulación y la salud muscular, así como para fortalecer el sistema inmunológico y el organismo en general. La acelga también destaca por su alto contenido de fibra dietética, clave para una digestión saludable y para regular mejor el apetito durante el día, lo que puede favorecer el control de peso y una ingesta más equilibrada de otros alimentos. Incorporar esta verdura de hoja verde a tus platos diarios no solo aporta nutrientes importantes, sino que también puede ayudarte a sentir que tu dieta es más variada y sabrosa sin mucha dificultad.
Formas creativas de disfrutar las acelgas en tu día a día
Una forma deliciosa y fresca de aprovechar las acelgas es en ensaladas templadas con cítricos y frutos secos. Lava bien las hojas y córtalas, combínalas con segmentos de naranja o pomelo para aportar un punto ácido y fresco, y añade un puñado de almendras o nueces tostadas para añadir un contraste crujiente. Aliña con aceite de oliva, limón, sal y pimienta. Esta ensalada no solo potencia el sabor natural de las acelgas, sino que combina fibra y grasas saludables, haciendo de ella una opción ligera y muy nutritiva para el mediodía o como acompañamiento de una proteína.

Este plato combina textura, sabor y nutrición en cada bocado
Otra manera muy versátil de disfrutar las acelgas es incluirlas en salteados con ajo, cebolla y otras verduras de temporada. Comienza dorando ligeramente el ajo y la cebolla en una sartén con un chorrito de aceite de oliva y luego incorpora las hojas de acelga hasta que se ablanden. Puedes añadir otras verduras como pimientos o champiñones, e incluso legumbres cocidas para aumentar el aporte de proteínas vegetales y fibra en la preparación. Este tipo de salteado puede servirse tanto como acompañamiento de una comida principal como relleno de wraps o bowls nutritivos, aportando un perfil antioxidante y textural muy interesante.
Finalmente, una opción reconfortante y diferente es preparar cremas o sopas nutritivas de acelga. Para ello, cuece las acelgas junto con otras verduras como zanahoria, calabaza o patata, y después tritura todo hasta conseguir una crema suave. Esta preparación permite aprovechar al máximo las vitaminas y minerales que contienen las hojas verdes, especialmente en los meses más fríos o cuando quieres un plato ligero y sustancioso. Añadir un toque de pimienta, cúrcuma o jengibre no solo intensifica el sabor, sino que también suma compuestos antiinflamatorios que complementan los beneficios nutricionales de las acelgas.

Las acelgas no solo aportan nutrientes clave como vitamina K, hierro y antioxidantes, sino que además son muy versátiles y se adaptan a múltiples preparaciones culinarias. Ya sea crudas en ensaladas, salteadas junto a otras verduras o integradas en cremas suaves, esta verdura puede ayudarte a mejorar la densidad nutritiva de tus comidas sin añadir muchas calorías. Incorporarlas con regularidad en tu dieta es una estrategia sencilla para fortalecer tu sistema inmunológico, mejorar la digestión y cuidar tu bienestar general día a día.