La alimentación de Pedri se ha convertido en uno de los temas más comentados dentro y fuera del vestuario del FC Barcelona. A sus 22 años, el centrocampista canario no solo ha transformado su físico, sino también su manera de entender la nutrición deportiva. Su cambio no responde a una moda pasajera, sino a un plan estructurado donde combina una dieta hipercalórica rica en hidratos con la incorporación del ayuno intermitente supervisado. El resultado ha sido evidente: más masa muscular, mayor regularidad competitiva y una sensación de ligereza que, según él mismo explica, marca diferencias tanto en los entrenamientos como en los partidos oficiales.
El método nutricional que ha cambiado su rendimiento
“Mi dieta es hipercalórica y con mucho hidrato de carbono; aunque un día a la semana tengo comida libre, soy muy estricto con lo que como”, afirma el futbolista. Durante seis días mantiene una disciplina férrea centrada en arroz, pasta, pan de calidad, huevos y pescados como el salmón. Se trata de una planificación nutricional personalizada diseñada para sostener la alta exigencia física del fútbol profesional. Las frutas y verduras no son el eje principal de su menú, aunque no están completamente excluidas de su alimentación diaria.
En los últimos meses ha dado un paso más al incorporar el ayuno intermitente, inspirado por su compañero Ferran Torres. Su rutina consiste en realizar dos comidas principales al día, el almuerzo y la cena. Solo en jornadas de partido añade un desayuno más contundente para afrontar la carga competitiva. Durante las horas de ayuno consume únicamente agua, priorizando una hidratación constante y controlada como parte esencial del proceso.
El cambio físico no ha sido casual. Pedri reconoce que ha ganado alrededor de siete kilos de masa muscular gracias a un trabajo combinado entre nutrición y gimnasio. El objetivo principal no era solo aumentar peso, sino mejorar la estabilidad física y reducir el riesgo de lesiones. Según explica, dieron con la clave que necesitaba para encontrar continuidad y confianza sobre el césped, algo fundamental en la élite.
Disciplina absoluta con un capricho emocional
A pesar de la rigurosidad del plan, hay un placer al que no consigue renunciar del todo: las croquetas de jamón que prepara su madre. Se las permite de forma puntual, normalmente después de algún partido. Es su manera de mantener un vínculo emocional con su entorno sin comprometer su rendimiento deportivo de alto nivel. Como él mismo admite, ya tendrá tiempo de disfrutar sin límites cuando se retire.
El caso de Pedri demuestra cómo una estrategia nutricional bien diseñada puede convertirse en una herramienta clave en el fútbol profesional. No se trata solo de talento, sino de constancia, control y decisiones conscientes cada día. En su caso, el ayuno intermitente y la disciplina alimentaria forman parte de una transformación que va mucho más allá de la estética y que impacta directamente en su rendimiento competitivo.
