El gobierno de Israel ha aprobado este domingo reabrir el proceso de registro de tierras en la Cisjordania ocupada como "propiedad del estado" por primera vez desde 1967, lo que permitirá al estado israelí registrar de forma vinculante y definitiva terrenos de este territorio palestino, según indica un comunicado del Ministerio de Justicia. La medida se suma a las anunciadas la semana pasada para reforzar el control de Israel sobre el territorio palestino que ocupa desde el año 1967, y facilitará a los colonos israelíes la compra de tierras. La Autoridad Nacional Palestina (ANP) ha denunciado la iniciativa del estado hebreo, y la ha calificado de una "anexión de facto" del territorio que los palestinos reclaman para un futuro estado independiente propio. El objetivo de la medida es "el registro de extensas áreas" en Cisjordania a nombre del estado israelí, mientras que el gobierno de Israel pasará a dotar a la autoridad gubernamental competente de presupuesto y equipos para llevar a cabo la colonización del terreno.
La medida aprobada este sábado ha sido impulsada por los ministerios de Justicia, Finanzas y Defensa de Israel. "La propuesta aprobada constituye una verdadera revolución en Judea y Samaria (nombre bíblico que usan los nacionalistas israelíes para identificar Cisjordania). La Tierra de Israel pertenece al pueblo de Israel. El gobierno de Israel se compromete a fortalecer su control sobre todas sus partes", asegura el titular de Justicia, Yaariv Levin, tras la aprobación de la medida. El Ministerio de Justicia especifica en el comunicado que el proceso se aplicará al Área C de Cisjordania, la zona bajo dominio administrativo y militar israelí (que abarca el 60 % del total del enclave). La división por zonas, establecida en los Acuerdos de Oslo, estipula además un Área A bajo control administrativo y militar palestino (18 % del territorio); y un Área B, de administración palestina y control de seguridad israelí (22 %). La semana pasada, el gobierno israelí aprobó medidas para reforzar su control policial y favorecer la colonización —declarada ilegal por Naciones Unidas— de las áreas A y B.
Más asentamientos
"Continuamos con la revolución de los asentamientos y la apropiación de tierras en todo nuestro país. Por primera vez desde la guerra de los Seis Días, estamos restaurando el orden y la gobernanza en la gestión de las tierras de Judea y Samaria", dice el ministro de Finanzas, el colono Bezalel Smotrich, según el comunicado. Israel Katz, titular de Defensa, ha reivindicado la medida como un movimiento "de seguridad y jurídico esencial, diseñado para asegurar el control, su aplicación y la total libertad de acción del estado de Israel en el territorio". Además, la medida "permitirá al ejército y al estamento de defensa actuar con determinación" en estas áreas de Cisjordania con el fin de "salvaguardar los intereses nacionales" de Israel, añade. Israel ocupó Cisjordania durante la guerra de los Seis Días de 1967. A raíz de ello, el fiscal general militar israelí en el momento emitió una orden para suspender inmediatamente estos procesos de titularidad en este territorio palestino, ya que estos contravienen el derecho internacional al ser Israel una potencia ocupante.
La ANP denuncia la "anexión de facto"
La Autoridad Nacional Palestina ha reaccionado a la aprobación de la medida calificándola de una "anexión de facto" de su territorio y ha denunciado la iniciativa a través de un comunicado. "Constituye una anexión de facto del territorio palestino ocupado y una declaración del inicio de los planes para anexionar territorio palestino con el objetivo de consolidar la ocupación mediante la construcción de asentamientos ilegales", aseguran desde la presidencia de la ANP. La presidencia palestina afirma que se trata de una "violación del derecho internacional", concretamente de la resolución 2334 del Consejo de Seguridad de la ONU que considera ilegal toda actividad de asentamiento en el territorio palestino ocupado, y una "amenaza a la estabilidad y la seguridad" en Cisjordania. Igualmente, la ANP insta al Consejo de Seguridad y a la comunidad internacional a intervenir inmediatamente para "obligar a Israel a cumplir con el derecho internacional y las resoluciones de la ONU".
"Estas medidas unilaterales no otorgarán ninguna legitimidad a la ocupación en el territorio del estado de Palestina ni cambiarán el hecho jurídico e histórico de que Cisjordania, incluido Jerusalén Este y la Franja de Gaza, es territorio palestino ocupado según el derecho internacional", concluye el comunicado. Por su parte, el grupo islamista Hamás también ha condenado enérgicamente la medida en la misma línea que la ANP y ha apelado al derecho internacional y ha interpelado a Naciones Unidas a tomar cartas sobre el asunto.
Un proceso raramente reversible
La ONG israelí Yesh Din explica que este proceso, conocido como la liquidación de títulos, se llevó a cabo en Palestina por el Mandato Británico (1920-1948) para determinar la propiedad de la tierra. Después de 1948, Jordania, que pasó a administrar Cisjordania, continuó el procedimiento hasta la ocupación israelí del territorio en el año 1967. "La regularización de la titularidad es un proceso mediante el cual se determina la titularidad de un terreno y se inscribe a nombre de los propietarios legítimos en el registro de la propiedad (conocido como tabú o tapú) de forma definitiva y vinculante", recoge Yesh Din en su página web. "Una vez concluido, el proceso de registro es raramente reversible", advierte. Y añade: "Los procedimientos de liquidación de títulos son actos propios de una soberanía permanente, ya que crean y determinan derechos absolutos a perpetuidad. Por lo tanto, un régimen de ocupación, que es temporal por definición, debe abstenerse de realizar actos que caracterizan un régimen permanente", señala la ONG.
Por su parte, las organizaciones israelíes que defienden el asentamiento ilegal de comunidades hebreas en los territorios palestinos han celebrado la medida. La medida facilitará la adquisición de tierras y la colonización por parte del gobierno de Benjamin Netanyahu como por parte de los individuos, lo cual indican desde la organización Regavim, "es una decisión importante que deja claro a nuestro enemigo que hay un propietario en las tierras de la nación". "Bajo los auspicios del vacío por parte de Israel, la Autoridad Palestina comenzó a registrar tierras ilegales con la asistencia de gobiernos extranjeros y registró en el 'tabú palestino' más de un millón trescientos mil dúnams en [Cisjordania] en su camino hacia el establecimiento de un estado terrorista", afirma el movimiento en un comunicado.