En el mundo del fútbol profesional, donde la alimentación suele estar muy controlada y dominan las dietas modernas, sorprende descubrir que algunas estrellas siguen teniendo debilidad por recetas profundamente tradicionales. Es el caso de Alexia Putellas, una de las futbolistas más importantes del panorama internacional y referente del FC Barcelona Femení. Entre los platos que más le gustan se encuentra uno que forma parte de la gastronomía rural catalana y que, a primera vista, podría parecer muy sencillo: el Trinxat de la Cerdanya. Este plato es uno de los grandes clásicos de la cocina de montaña catalana, especialmente de la comarca de La Cerdanya.

El plato favorito de Alexia Putellas

Su origen se remonta a la cocina humilde de las casas rurales, donde se aprovechaban ingredientes básicos y accesibles para preparar comidas nutritivas capaces de soportar los fríos inviernos del Pirineo. El trinxat se elabora principalmente con patata, col y panceta, tres ingredientes que durante siglos han sido habituales en la despensa de las zonas de montaña. La preparación es sencilla, pero requiere un pequeño secreto para lograr la textura adecuada. Primero se hierven las patatas y la col hasta que quedan muy tiernas. Después se escurren bien y se “trinxan”, es decir, se machacan y se mezclan hasta formar una masa rústica.

Col, protagonista del Trinxat / Foto: Unsplash

El siguiente paso es clave para el resultado final. En una sartén se doran trozos de panceta o tocino hasta que quedan crujientes y sueltan parte de su grasa. Esa misma grasa se utiliza para saltear la mezcla de patata y col, formando una especie de tortilla gruesa y dorada por fuera, mientras que el interior queda suave y cremoso. Finalmente, se sirve con la panceta crujiente por encima.

El trinxat se elabora principalmente con patata, col y panceta

El nombre del plato procede precisamente de ese proceso de “trinxar”, que en catalán significa triturar o desmenuzar. Aunque hoy se puede encontrar en muchos restaurantes de cocina catalana, durante mucho tiempo fue una receta casera asociada a la vida rural y al aprovechamiento de productos básicos.

Con el paso de los años, el trinxat se ha convertido en uno de los símbolos gastronómicos de la Cerdanya. Incluso cuenta con celebraciones dedicadas a esta receta, como la popular Festa del Trinxat, un evento que reúne a vecinos y visitantes para rendir homenaje a este plato tradicional.

Panceta para el Trinxat / Foto: Unsplash

Su popularidad se debe a que combina sabores intensos, ingredientes simples y una gran capacidad reconfortante, algo muy propio de la cocina de montaña. Además, aunque la versión clásica lleva panceta, existen variantes más ligeras o reinterpretaciones modernas en restaurantes de alta cocina.

Que una figura internacional como Alexia Putellas tenga entre sus favoritos este plato demuestra hasta qué punto la gastronomía tradicional sigue teniendo un lugar especial incluso entre deportistas de élite. Más allá de modas culinarias o recetas sofisticadas, el trinxat representa la esencia de la cocina catalana más auténtica: ingredientes humildes, historia y mucho sabor.