Cuando estamos en los meses más frescos del año, pocas cosas apetecen tanto como un plato caliente que resulte nutritivo, sencillo y reconfortante. Precisamente eso es lo que propone la creadora de contenido Paufeel en uno de sus vídeos más populares, donde enseña una crema de boniato perfecta para quienes buscan recetas de temporada fáciles y sabrosas. Se trata de una preparación en la que destacan ingredientes naturales, técnicas muy simples y un resultado cremoso y lleno de matices, ideal tanto para una comida ligera como para una cena saludable.

La receta más reconfortante con boniato

El punto de partida de esta receta son tres boniatos, que aportan dulzor natural, textura suave y un alto contenido en antioxidantes, convirtiéndose en la base perfecta para una crema equilibrada. A ellos se suman tres puerros y una cabeza de ajos, dos ingredientes que aportan aroma profundo, sabor suave y un toque ligeramente dulce cuando se cocinan al horno. Todo ello se completa con sal, pimienta, tomillo y un buen aceite de oliva virgen extra, logrando una combinación muy sencilla pero llena de personalidad.

Receta de boniatos / Foto: Unsplash
Receta de boniatos / Foto: Unsplash

La preparación comienza lavando bien los boniatos y cortándolos por la mitad, realizando unos cortes en forma de cuadrícula para facilitar su cocción. Después, se cortan las puntas de los ajos y se limpian los puerros, dejándolos enteros o partidos si son muy gruesos. Este paso permite que todos los ingredientes se asen de forma uniforme, desarrollando sabores más intensos, notas ligeramente caramelizadas y una textura mucho más rica que si se cocinaran simplemente hervidos.

Una vez colocados en la bandeja, se aliñan con aceite, sal, pimienta y tomillo, y se llevan al horno durante unos 40 minutos a 180 grados. Este proceso de asado es clave, ya que potencia el dulzor del boniato y consigue que el conjunto adquiera profundidad aromática, un toque tostado y una base perfecta para triturar. Cuando los ingredientes están tiernos, se pasan a la batidora junto con caldo de verduras y, opcionalmente, un poco de leche de coco, que aporta cremosidad extra, un matiz suave y una textura sedosa.

Una preparación en la que destacan ingredientes naturales, técnicas muy simples y un resultado cremoso

El truco está en añadir el caldo poco a poco, ajustando la cantidad hasta lograr la consistencia deseada. De esta forma se consigue una crema que puede ser más ligera o más espesa según el gusto personal, manteniendo siempre equilibrio de sabores, textura homogénea y un acabado muy agradable.

 

 

Para servirla, la creadora recomienda añadir semillas de calabaza tostadas, unas gotas de leche de coco y un chorrito de aceite de oliva. Este toque final no solo mejora la presentación, sino que aporta contraste crujiente, mayor complejidad de sabor y un extra de nutrientes, transformando una receta sencilla en un plato realmente completo.

Esta crema demuestra que con pocos ingredientes es posible preparar una elaboración nutritiva y deliciosa, perfecta para incorporar productos de temporada y disfrutar de una cocina casera, saludable y llena de sabor sin complicaciones.