La línea orbital de tren presentada por ERC este miércoles es uno de los pasos clave en la negociación de los presupuestos de la Generalitat para este año, que parece haber entrado en una fase definitiva ante la convocatoria de un Consell Nacional extraordinario en la sede de los republicanos el próximo lunes. Desde Junts per Catalunya, el principal partido de la oposición en el Parlament, han lamentado que, en un contexto de crisis en Rodalies, se prioricen “promesas para el 2040”, a casi quince años vista. Así lo ha planteado el portavoz de Junts en la cámara catalana, Salvador Veges, reclamando poner por delante “las inversiones urgentes y necesarias para resolver el colapso de la red de Rodalies antes de impulsar proyectos a largo plazo”. “Más que trenes orbitales, lo que necesitamos son trenes funcionales, que funcionan”, reprochando que el debate sobre las infraestructuras continúe “exclusivamente centrado en el área metropolitana de Barcelona”.
En un nuevo escenario, ya habitual, de reproches entre Esquerra Republicana y Junts per Catalunya, el portavoz de los de Carles Puigdemont ha reprochado a los republicanos que hayan “pasado de la línea roja del IRPF para aprobar los presupuestos a la línea orbital”. En febrero, el Govern de la Generalitat presentó su propuesta de cuentas y la llevó al Parlament antes de tener cerrado un acuerdo con el partido de Oriol Junqueras, que reclamaba la recaudación del IRPF, tal como recoge su pacto de investidura. Después de llegar a un entendimiento in extremis para que Illa retirara la votación en el Parlament, este elemento no se ha vuelto a marcar como prioritario por parte de los republicanos, lo que les ha costado las críticas de sus antiguos compañeros de Govern.
“Una tomadura de pelo”
En este sentido, Vergés ha recordado que actualmente existen otras necesidades mucho más urgentes en la red ferroviaria catalana: “Hay líneas que necesitan cuadruplicar la vía, hay que invertir en apartaderos, en talleres, en innovación y en muchas otras actuaciones imprescindibles para que Rodalies deje de ser un desastre”. Más allá de si ven con buenos ojos o no la creación de esta línea que permitiría conectar diferentes ciudades del entorno de Barcelona, desde Vilanova i la Geltrú hasta Mataró, sin tener que pasar por la capital catalana, el garrotxí ha criticado que se hable de un “proyecto que se va al 2040”, mientras las incidencias de Rodalies están a la orden del día. “Lo que necesitamos son inversiones reales hoy, en 2026, para solucionar la red de trenes que merece nuestro país”, ha resuelto.