En el mercado del pescado no todo lo que reluce es oro, y uno de los mejores ejemplos es el pulpo roquero, un producto muy valorado por su sabor intenso, su textura firme y su calidad gastronómica, pero que no siempre es fácil de identificar a simple vista. Precisamente por su prestigio y su precio elevado, es uno de los mariscos donde más intentos de confusión o sustitución se producen. Desde la cuenta de YouTube y TikTok @proyectodigipesca, vinculada al mundo del mar y la pesca profesional, explican un truco sencillo de pescador que cualquiera puede aplicar para no dejarse engañar y reconocer el auténtico pulpo roquero sin necesidad de ser un experto.
Cómo reconocer el verdadero pulpo roquero
El primer detalle clave está en las ventosas. El verdadero pulpo roquero presenta una línea doble de ventosas en cada pata, un rasgo muy característico que lo diferencia de otras especies que pueden parecer similares a simple vista. Este detalle, que pasa desapercibido para muchos consumidores, es uno de los indicadores más fiables de que estamos ante un pulpo de calidad superior. Aunque todos sabemos que los pulpos tienen ocho patas, no debe alarmarnos encontrar ejemplares con siete, ya que es relativamente habitual que el propio pulpo haya perdido una extremidad, e incluso que se la haya comido, como mecanismo de supervivencia o regeneración.
Donde sí conviene extremar la atención es cuando aparece en escena el llamado pulpo patudo, una especie distinta, de mucho menor valor gastronómico, que en ocasiones se intenta colar como si fuera pulpo roquero. El pulpo patudo tiene una carne más blanda, menos sabrosa y una textura que no resiste bien ni la cocción ni la plancha. Además, su precio real es menos de la mitad, lo que explica por qué algunos intentan hacerlo pasar por una variedad más apreciada. A nivel visual puede despistar, pero carece de esa doble fila de ventosas tan característica del pulpo roquero auténtico.
Otro aspecto importante es el hábitat. El pulpo roquero, como indica su nombre, vive entre rocas, lo que influye directamente en su musculatura y en el sabor de su carne. Ese entorno hace que sea un animal más activo, con una carne prieta y consistente, muy apreciada tanto por pescadores como por cocineros. El pulpo patudo, en cambio, suele proceder de fondos más blandos, lo que se traduce en una calidad claramente inferior en el plato.
El hecho de que el pulpo roquero viva entre rocas influye en su musculatura y en el sabor de su carne
Desde @proyectodigipesca insisten en que el consumidor tiene más poder del que cree si aprende a fijarse en estos pequeños detalles. Observar las ventosas, preguntar por la especie exacta y desconfiar de precios demasiado bajos son gestos simples que pueden marcar la diferencia entre llevarse a casa un producto excelente o caer en un engaño habitual. Porque cuando se trata de pulpo, saber mirar es casi tan importante como saber cocinarlo.
