Cada vez son más las personas que miran el precio del salmón ahumado en el supermercado y sienten que están pagando demasiado por un producto que, aunque delicioso, viene en blísteres pequeños, con poco margen para disfrutar y a un coste que se dispara con facilidad. Lo que muchos no saben es que existe un truco casero, sencillo y al alcance de cualquiera, que permite ahorrarse hasta 40 euros y obtener un resultado mucho más sabroso, más jugoso y totalmente personalizable. Lo ha explicado en Instagram la cocinera y exconcursante de MasterChef @caminomchef11, demostrando que no hace falta ni maquinaria especial ni técnicas complejas para preparar en casa un salmón ahumado espectacular que nada tiene que envidiar al industrial.

El truco para ahorrarte 40 euros en el salmón ahumado

La clave de este método está en empezar por un buen filete de salmón fresco, comprado en la pescadería, que ya de entrada supone mucha más cantidad que los envases habituales de salmón ahumado. Mientras que un blíster suele traer unos pocos gramos a un precio elevado, un filete entero permite obtener raciones generosas por mucho menos dinero. Según explica la cocinera, la diferencia es clara: alrededor de 11 euros por el salmón fresco frente a los 50 euros que costaría esa misma cantidad ya ahumada y envasada. Un ahorro que se nota y que invita a replantearse el consumo habitual de este producto.

 

 

El proceso no puede ser más sencillo y ahí está parte de su éxito. Basta con colocar el filete en un táper hermético y cubrirlo completamente con sal de ahumar, en este caso la que se encuentra fácilmente en Mercadona. No hace falta encender ahumadores ni complicarse con maderas o tiempos interminables. El salmón se deja reposar toda la noche en la nevera, permitiendo que la sal actúe lentamente, concentrando el sabor y dándole esa textura firme y sedosa tan característica del salmón ahumado.

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No requiere ninguna elaboración, solo dejarlo toda la noche en la nevera cubierto en sal de ahumar / Foto: Unsplash

Al día siguiente, tras retirar el exceso de sal, el resultado es un pescado con un aroma intenso, un sabor profundo y una calidad que sorprende incluso a quienes están acostumbrados a comprarlo ya preparado. Además, al hacerlo en casa se tiene el control total sobre el punto de sal, algo que muchas veces falla en los productos industriales. El resultado es un salmón más equilibrado, menos agresivo al paladar y con una sensación mucho más natural.

El sabor y la calidad sorprende a todos los que están acostumbrados a comprarlo ya preparado

Para servirlo, @caminomchef11 apuesta por la sencillez, dejando que el producto sea el auténtico protagonista. Una regañá crujiente, un poco de mantequilla y el salmón cortado en láminas finas son más que suficientes para montar un aperitivo de nivel alto, ideal tanto para una comida especial como para un capricho cotidiano. Una demostración clara de que, con pocos ingredientes, algo de planificación y este truco infalible, no volverás a comprar salmón ahumado en el supermercado.