Durante años, el café extra fuerte se ha vendido como la opción ideal para quienes buscan más energía, más intensidad y una experiencia supuestamente superior en cada taza. Muchas personas lo eligen convencidas de que están comprando un café más concentrado, más puro y más estimulante, cuando en realidad ocurre justo lo contrario. En un vídeo publicado en redes sociales, la nutricionista Magalí Alvarenga desmonta este mito tan extendido y advierte de que el café etiquetado como extra fuerte suele esconder problemas de calidad, malos procesos de tostado y efectos negativos para el organismo que pasan desapercibidos en el día a día.
Magalí Alvarenga, nutricionista: "deja de tomar café extra fuerte"
Según explica la experta, el error empieza en el propio concepto. El café extra fuerte no significa mejor café, ni tampoco mayor calidad del grano. En muchos casos, estas variedades se elaboran con las peores selecciones de granos, aquellos que no cumplirían los estándares para un café de calidad media o alta. Para disimular defectos de sabor, acidez o aromas desagradables, se recurre a un tostado excesivo, que oscurece el grano y aporta ese sabor amargo tan característico que muchas personas confunden con intensidad.

Magalí Alvarenga insiste en que un café demasiado tostado no solo pierde matices, sino que también puede resultar más agresivo para el estómago. El café de baja calidad tiende a volverse más ácido, lo que favorece la irritación gástrica, la pesadez digestiva e incluso el ardor en personas sensibles. Además, la nutricionista alerta de otro aspecto poco conocido: algunos cafés extra fuertes pueden contener impurezas o ingredientes que no son café puro, algo que no siempre se percibe en el sabor, pero sí en cómo responde el cuerpo tras consumirlo.
Otro de los puntos clave que señala es que la supuesta potencia del café extra fuerte es, en realidad, una ilusión. No es que tenga mejor cafeína, sino que el sabor quemado genera una sensación más dura en boca. Esto lleva a muchas personas a endulzarlo en exceso, añadiendo más azúcar para compensar el amargor, lo que termina convirtiendo una bebida cotidiana en un hábito poco saludable.
La supuesta potencia del café extra fuerte es, en realidad, una ilusión
Frente a esta opción, Magalí Alvarenga recomienda apostar por cafés de tostado medio o variedades 100% arábica, que suelen ofrecer un perfil más equilibrado, aromático y suave. Estos cafés conservan mejor los sabores naturales del grano, resultan menos agresivos para el sistema digestivo y permiten disfrutar del café sin necesidad de camuflarlo con edulcorantes. Paradójicamente, al ser menos amargos, muchas personas descubren que les apetece añadir menos azúcar, mejorando así su alimentación sin esfuerzo.
@nutrimaga Dejá de consumir café extrafuerte ⚠️ Mandale este video a tus amigas que no pueden vivir sin su cafecito diario 👀
♬ sonido original - Nutricionista Magali Alvarenga
El mensaje de la nutricionista es claro y directo: más fuerte no es sinónimo de mejor. Elegir un buen café implica fijarse en la calidad del grano, el tipo de tostado y cómo reacciona nuestro cuerpo al consumirlo. Dejar atrás el café extra fuerte puede ser un pequeño cambio, pero supone una gran diferencia para el estómago, el paladar y la salud diaria.