Los envases individuales de salsas como kétchup, mayonesa o mostaza, pero también las monodosis de sal, aceite u otros productos alimentarios se acabarán este verano. La norma europea conocida como PPWR (en inglés, Packaging and Packaging Waste Regulation) pasará a ser de obligado cumplimiento a partir del 16 de agosto. Una norma que pretende disminuir la cantidad de residuos no reciclables que se generan en Europa y que afecta de lleno al sector alimentario
Adiós a los sobres monodosis
Hace tiempo que estamos acostumbrados a ver cañas de cartón o a usar menos los platos y cubiertos de plástico de los supermercados. Ahora, la Unión Europea da un paso más hacia la generación cero de residuos con la prohibición de los sobres monodosis, muy habituales sobre todo en cadenas de restaurantes de comida rápida. El reglamento se aprobó hace un año y pasará a ser de obligado cumplimiento a partir del 16 de agosto. La medida afecta a supermercados, restaurantes, bares y otros centros donde es habitual encontrar estos sobres. Y, si bien no es inminente, los productos de cortesía ofrecidos por los hoteles y alojamientos turísticos también quedarán prohibidos en el año 2030.
La eliminación de los sobres monodosis es un paso más hacia una cocina más sostenible
Las alternativas a los sobres monodosis son, por un lado, los envases más grandes, y por otro, los reutilizables. En lugar de usar un sobre de kétchup, se tendrá que usar un bote con más cantidad. Y quien quiera continuar usando envases pequeños, tendrá que hacerlo con los reutilizables, que pueden ser de plástico, pero también de vidrio u otros materiales aptos para contener líquidos.
Ecología en la cocina
La eliminación de los sobres monodosis es un paso más hacia una cocina más sostenible. Una medida, sin embargo, que no es la única que puede ayudar a la reducción de residuos y a caminar hacia una cocina más saludable. La eliminación de plásticos siempre es positiva para reducir el impacto negativo de ciertos envases en nuestra salud; pero hay otros hábitos muy sencillos que se pueden implementar en la cocina para contribuir a una cocina más ecológica.
El primero es comprar productos a granel. Legumbres como las lentejas o los garbanzos, pero también cereales o incluso el vino, son productos que se pueden encontrar con facilidad en algunas tiendas. Esta práctica reduce el uso de envases de plástico industrial y fomenta el comercio de productos de proximidad, dado que muchos de los productos a granel se pueden comprar a elaboradores locales. También se pueden comprar a granel otros productos como el jabón o el detergente, necesarios en la cocina para fregar los platos. Y otra medida infalible contra la generación de residuos es la elaboración de productos caseros. En vez de comprar el kétchup, hazlo en casa. Es más laborioso, claro está, pero el resultado te ahorrará residuos y dinero y conseguirás un producto mucho más saludable y sabroso.
