La reunión del Consejo de Política Fiscal y Financiera ya está en marcha. Se trata del órgano que reúne al Ministerio de Hacienda con las consejerías homólogas de las autonomías; un encuentro en el que la vicepresidenta primera del Gobierno y ministra del ramo, María Jesús Montero, expondrá a las comunidades el nuevo modelo del sistema de financiación del régimen común acordado entre Pedro Sánchez y Oriol Junqueras. La propuesta cuenta con un rechazo casi total: se oponen las autonomías del PP y también los gobiernos manchego y asturiano de los socialistas Emiliano García-Page y Adrián Barbón. Solo Catalunya defiende la propuesta. Y es por este motivo que este miércoles, minutos antes de que comenzara la reunión, la consejera de Economía, Alícia Romero, ha pedido al resto de autonomías un debate “sereno, racional y con datos sobre la mesa”, alejado del “anticatalanismo”. Ante tanta oposición, el Gobierno ha trasladado a las comunidades que, si lo prefieren, podrán continuar adscritas al modelo actual, que está caducado.
Los consejeros de las autonomías gobernadas por el PP han llegado a la reunión con nulas intenciones de forjar acuerdos con el Gobierno; tampoco el representante del gobierno manchego de Page. La reunión de este miércoles es informativa. Después el Ministerio de Hacienda se reunirá con las diversas comunidades con la intención de recoger propuestas e incorporarlas en una nueva reunión del Consejo de Política Fiscal y Financiera. En aquel encuentro, se prevé que el proyecto salga adelante porque el ejecutivo de Sánchez y Catalunya tienen mayoría. Después será el turno del Congreso de los Diputados, donde ahora mismo el proyecto está en vías de quedar en papel mojado: Junts se opone a ello porque rechaza cualquier cosa que no excluya a Catalunya del régimen común y le otorgue un concierto económico.
Pero la consellera Romero ha salido en defensa del nuevo modelo a su llegada a la reunión porque es "más justo y equitativo" que el actual. La socialista catalana ha remarcado que todas las comunidades "ganan", por lo que ha cargado contra el PP por sus críticas al nuevo sistema. Así, ha resaltado que un 70% de los 20.975 millones de euros más que supondría el nuevo sistema va a parar a comunidades gobernadas por los populares. De esta cifra, 4.700 millones serán para Catalunya. El nuevo modelo respeta, en el caso de Catalunya, el principio de ordinalidad: la autonomía sería la tercera en aportar y recibir.
Un modelo caducado desde 2014
La reunión de este miércoles debe servir, pues, para activar la maquinaria para acabar aprobando un nuevo modelo de financiación, ya que el actual está caducado desde 2014. El punto de partida es la propuesta negociada entre el Gobierno y Esquerra Republicana, un mecanismo que extiende la “singularidad” pactada para Catalunya a un sistema de ‘singularidades’ para todos. “No hay ningún modelo a medida”, advertía la vicepresidenta Montero la semana pasada cuando presentaba en rueda de prensa el nuevo modelo.
Ante tanta oposición, fuentes del Ministerio explican que en el arranque de esta reunión Montero ha ofrecido a las autonomías que la adscripción al nuevo modelo sea voluntaria. Es decir, podrán decidir libremente si aplican el nuevo modelo o se quedan con el rendimiento que ofrece el vigente. Se trata de una prerrogativa que no es nueva; ya aparece en la actual ley aprobada en 2009.
Un modelo en vías de quedar en papel mojado por la oposición de Junts
Una vez superada la reunión de este miércoles, el siguiente paso será aprobar el nuevo modelo en el Consejo de Ministros como anteproyecto de ley orgánica. Después, se deberán recibir todos los informes pertinentes de organismos como el Consejo de Estado y llevar la propuesta al Congreso ya en forma de ley orgánica de reforma de la LOFCA, la norma sobre la financiación de las comunidades.
En el Congreso, el Gobierno se encontrará, previsiblemente, con el ‘no’ de PP y Vox y la reticencia de Junts, que ya ha avanzado que no dará apoyo a ningún modelo que no suponga un concierto económico completo. También otros socios parlamentarios habituales de Sánchez, como el BNG, Compromís o la Chunta Aragonesista, han mostrado su distancia con la propuesta pactada con Junqueras. Este lunes, el presidente del ejecutivo se comprometió a “sudar la camiseta” para conseguir que el partido de Carles Puigdemont se sume a la propuesta.
Más IRPF e IVA
En el acuerdo sellado entre republicanos y socialistas a cambio de la investidura de Salvador Illa como president de la Generalitat, se estipulaba que Catalunya pasaría a recaudar y gestionar sus impuestos, incluido, por tanto, el 100% del IRPF. Este elemento clave del acuerdo todavía no se ha cerrado, y es una exigencia de Junqueras para sentarse a negociar los próximos presupuestos catalanes y españoles. Hoy por hoy, el nuevo modelo aumenta para todos el porcentaje de cesión del IRPF del 50% al 55%. Y pasa lo mismo con el IVA, que se eleva del 50% al 56,5%.
Podría aumentar aún más la cantidad de IVA que reciben: actualmente, las autonomías reciben transferencias en función de sus competencias, como es el caso de Catalunya en la gestión penitenciaria. En el nuevo modelo, las comunidades pueden intercambiar de forma voluntaria esta transferencia monetaria por un porcentaje más elevado del IVA. El nuevo modelo también incluye "ajustes adicionales", como por ejemplo que las comunidades puedan solicitar voluntariamente recibir una parte del IVA de las pymes y un "fondo climático" de 1.000 millones que beneficiará especialmente al litoral, como sería el caso de Catalunya.
