Vicenç Albert Ballester i Camps, creador de la estelada, bandera que simboliza los anhelos de independencia de la nación catalana, cuenta en Barcelona con una plaza, pero nadie la puede identificar actualmente si la busca por su placa. Y es que la placa que identifica la plaza y que honra al creador de la estelada ha tenido una vida complicada. Desaparecida en 2018 al derribarse el edificio donde estaba situada, ahora ha sido localizada, eso sí, en un lugar donde nadie lo esperaba, en el portal de ventas online Wallapop, una situación que ya ha sido denunciada por la Fundació Reeixida, que en diversas ocasiones ha reclamado al Ayuntamiento de Barcelona su restitución.

El espacio dedicado a Ballester, con la denominación oficial de placeta, está situado en la conjunción entre la calle Comerç y el paseo Lluís Companys, en un ensanchamiento de la calle que hasta el año 2013 no tenía nombre, cuando el consistorio presidido por el alcalde Trias lo escogió para homenajearlo. Se da la circunstancia de que la placita, de dimensiones reducidas, solo tenía una placa identificativa que se situó en el edificio de los Juzgados, el cual fue derribado en el año 2018 y que, desde entonces, se ha convertido en un solar pendiente de construcción para trasladar, en el futuro, la Audiencia de Barcelona. Por lo tanto, el derribo comportó la desaparición de la placa, que ocho años después todavía no se había recuperado.

Durante este tiempo, la Fundación Reeixida no ha parado de reclamar la recuperación y restitución de la placa pero, como ha podido demostrar el usuario de X Ferran Dalmau, la placa está ahora en manos particulares y a la venta en Wallapop, por un precio de 70 euros. En estas circunstancias, Reeixida ha hecho una nota pública donde recuerda que “a pesar de todas las gestiones, el Ayuntamiento de Barcelona no ha hecho ningún trámite para restituirla”, además de recordar que las instancias municipales presentadas en el distrito de Ciutat Vella y en el nomenclátor para recuperar la placa “continúan sin respuesta”.

“El 15 de marzo de 2026, a través de un amigo de Reeixida, recibimos el aviso de que la placa se vende a través del portal Wallapop”, continúa el comunicado de Reeixida, que considera “vergonzosa la desaparición sin ningún tipo de explicación de la placa inaugurada el año 2013, la no respuesta de las autoridades, y el hallazgo ayer de casualidad de su venta por parte de un particular en un portal de compraventa”, y considera que todo ello es un “retrato exacto del desinterés por la memoria colectiva”, por parte del Ayuntamiento de Barcelona.