La propuesta de financiación autonómica negociada por el Gobierno y ERC está resquebrajando el bloque de partidos que apoyó la investidura de Pedro Sánchez. Junts, cuya posición es determinante para que se apruebe en el Congreso la ley orgánica que debe regular el nuevo sistema, ha anunciado que presentará una enmienda a la totalidad.  Pero la propuesta detallada este viernes por la vicepresidenta y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha sido recibida también con un no rotundo por parte del Bloque Nacionalista Gallego (BNG), que la considera "discriminatoria" para Galicia, y no pocas reticencias de la izquierda soberanista valenciana de Compromís, que la ve "insuficiente". Tampoco la ve clara la Chunta Aragonesista (CHA), que ha anunciado su oposición "si no recoge la singularidad de Aragón".

La líder del BNG, Ana Pontón, ha sido contundente en un mensaje desde su cuenta de X, la antigua Twitter. A su juicio, la nueva propuesta de financiación "acentúa la discriminación con Galicia" porque "rebaja el peso de criterios como el envejecimiento o la dispersión". "Un punto de partida inaceptable que no apoyaremos", ha añadido Pontón. Según la propuesta de Montero, Galicia ingresaría 587 millones de euros adicionales con el nuevo sistema, del total de 20.975 más que reportará al conjunto de comunidades autónomas del régimen común. 

Tampoco en el País Valencià, que, con 3.669 millones más de financiación, sería el tercer territorio que más ingresos adicionales tendría después de Andalucía y Catalunya, ha sido bien recibida la propuesta de Montero. La diputada de Compromís en el Congreso, Àgueda Micó, aprecia aspectos positivos en el nuevo modelo propuesto por el Gobierno. Però, a la espera de analizar la "letra pequeña", Micó ha avanzado que "no es suficiente" y ha exigido ajustes concretos para poner a la "infrafinanciación" que padece el País Valencià y frenar la deuda que le provoca.

"El nuevo modelo acorta la distancia entre los mejor y peor financiados, pero no hay que acortarla, hay que eliminarla", ha afirmado Micó. La diputada de Compromís considera "positivo" que se inyecten al sistema 16.000 millones adicionales provenientes del incremento de la recaudación del IRPF y el IVA y 19.000 más por la nivelación vertical, que aporta la administración geneal del Estado. "Esto provoca que haya más capacidad económica para todos los territorios, pero esto, de entrada, no es suficiente", ha explicado. Compromís analizará "cómo se aplica el concepto de población ajustada", que, según ha denunciado, hasta ahora ha provocado "una discriminación muy grande" para el País Valencià. 

Exclusión de Aragón

Por su parte, el diputado en el congreso de la CHA (Chunta Aragonesista), Jorge Pueyo, ha comparecido en la sede del partido en Zaragoza, tras escuchar la rueda de prensa de la vicepresidenta Montero, para advertir que su formación votará en contra "de cualquier propuesta de financiación singular para Catalunya si no contemplan las singularidades financieras de Aragón", que por derecho tenemos reconocidas en nuestro Estatuto".  Pueyo, que es además el candidato de su partido a la presidencia de Aragón en las elecciones que se celebrarán el 8 de febrero, ha enfatizado que esta es  "una línea roja que marca el límite a cualquier apoyo parlamentario". "No aceptaremos un modelo que excluya a Aragón porque destruiría nuestra sanidad, nuestra educación y todos los servicios públicos y, dado que este nos excluye, votaremos en contra", ha añadido. El nuevo modelo proporcionaría a Aragón 629 millones más, según los números de Montero validados por ERC. Catalunya recibirá 4.686 millones más.

El peso parlamentario de la izquierda soberanista gallega, aragonesa y valenciana no es políticamente menor en el Congreso. El BNG cuenta con un diputado en el Congreso, Néstor Rego, integrado en el grupo mixto, mientras que Compromís tiene 2: Alberto Ibáñez, miembro del grupo de Sumar, y Micó, que pasó al mixto en julio pasado a raíz de la crisis entre sus componentes, Més, Iniciativa y Verds, por diferencias en la relación con el grupo de Yolanda Díaz. Por su parte, la Chunta Aragonesista (CHA) sienta un representante en la Cámara integrado en el grupo de Sumar, Jorge Pueyo. La abierta oposición expresada por algunos de ellos o las fuertes dudas comprometen seriamente su voto a la ley orgánica de la nueva financiación, que debe ser aprobada por mayoría absoluta de la Cámara para salir adelante.