Maestros y profesores han protagonizado cortes de carretera a primera hora de la mañana en algunos de los principales puntos de acceso a Barcelona y alrededor del área metropolitana, en el que es el primer día de una nueva semana de huelga en el sector de la educación para reclamar mejoras laborales. Este lunes están llamados a la movilización los docentes del Barcelonès y del Baix Llobregat. Pasadas las 7:00 horas de la mañana, unas 200 personas han cortado en los dos sentidos la Gran Vía junto a Can Batlló. También han cortado la ronda de Dalt en Valldaura, la C-31 en Sant Roc (Badalona) y la A-2 a la altura del estadio del RCD Espanyol, en Cornellà. Los manifestantes llevan pancartas reivindicativas donde se pueden leer mensajes como 'Luchar también es educar', 'Obrar milagros no sale en el currículum' o 'Educación pública y de calidad'. Los cortes se han producido sin incidentes graves y se han levantado hacia las 8:00 horas, cuando los Mossos d'Esquadra han avisado que cargarían.
En la ronda de Dalt, los manifestantes habían quedado a la altura de Vall d'Hebron y se han encontrado mucha presencia policial. Los Mossos han empezado a identificar manifestantes a la salida del metro, según explican fuentes del sindicato educativo USTEC. Hacia las 7:45 horas, la policía catalana ha avisado a los docentes por megafonía en los diferentes cortes que si no se marchan, cargarán. Desde USTEC denuncian "amenazas" y avisan al Govern que si los Mossos d’Esquadra "tocan a una sola maestra, a una sola profesora", escalarán el conflicto sindical. "Advertimos que vigilaremos de cerca vulneraciones del derecho de protesta y de huelga", afirman fuentes sindicales. La portavoz del sindicato mayoritario en la educación catalana, Iolanda Segura, ha pedido a los consejeros Albert Dalmau —que ejerce las funciones de Esther Niubó mientras la consellera de Educación sigue de baja— y Núria Parlon, titular de Interior, que no den orden a los mossos de cargar contra las protestas. "Al mínimo golpe de porra que recibamos, escalaremos el conflicto. Estamos en disposición de paralizar el país", ha advertido Segura.
Los sindicatos USTEC, Professors de Secundària, CGT y la Intersindical han seguido adelante con una nueva semana de protestas después de que el Departament d'Educació haya cerrado un acuerdo con CCOO y UGT —que representan alrededor de un 20% de la plantilla docente de Catalunya— para mejorar sus condiciones laborales. Un pacto, sin embargo, que el resto de sindicatos rechazan al considerar que es insuficiente para revertir la pérdida de poder adquisitivo por los recortes que sufrieron por la crisis de 2008. Educació ha descartado reabrir la negociación y los sindicatos críticos han apostado por mantener las movilizaciones previstas. Los sindicatos críticos han presentado una encuesta enviada a los 97.000 docentes de Catalunya, que han contestado unos 42.965, y el 95% rechaza el texto pactado con CCOO y UGT.
La huelga educativa ha comenzado este lunes y se desarrollará a lo largo de toda la semana con paros distribuidos por territorios. La movilización arrancará en el Barcelonès y en el Baix Llobregat, continuará el martes en el Penedès, Tarragona y las Terres de l’Ebre, y seguirá el miércoles en el Alt Pirineu y Aran, la Catalunya Central y Lleida. El jueves será el turno de las comarcas de Girona, el Maresme y los dos Vallesos. El calendario culminará el viernes 20 de marzo con una jornada de paro general en toda Cataluña y una manifestación unitaria en Barcelona. USTEC defiende que la propuesta salarial pactada solo ha elevado el incremento del 25% al 30%, lo que calcula que supondría unos 200 euros brutos mensuales, una cantidad que considera insuficiente para compensar el “agravio” acumulado. A pesar de reconocer avances en aspectos como las ratios o la educación inclusiva, el sindicato reclama más concreción.