En una ciudad como Barcelona, donde existen miles de restaurantes y algunos de los locales gastronómicos más prestigiosos del mundo, el lugar al que suele regresar Pep Guardiola cuando visita la ciudad sorprende por su sencillez. No se trata de un restaurante de moda ni de un espacio de alta cocina con estrellas Michelin, sino de un establecimiento histórico que lleva casi dos siglos formando parte de la vida gastronómica de la ciudad. El restaurante en cuestión es Los Caracoles, situado en la calle Escudellers, en pleno Barrio Gótico. Este emblemático local abrió sus puertas en 1835 bajo el nombre de Can Bofarull y ha permanecido desde entonces en manos de la misma familia durante cinco generaciones. En 2025 celebró su 190 aniversario, consolidándose como uno de los restaurantes más antiguos de la capital catalana.

El restaurante favorito de Pep Guardiola en Barcelona

La relación de Guardiola con este restaurante viene de lejos. Siempre que regresa a Barcelona, el entrenador acostumbra a pasar por este comedor clásico del centro histórico. De hecho, con motivo del aniversario del local, el técnico envió una felicitación pública a la familia propietaria en la que destacaba la trayectoria del restaurante y su papel dentro de la historia culinaria de la ciudad. En ese mensaje también mencionaba uno de sus platos favoritos de la casa: los caracoles, la especialidad que ha dado nombre al establecimiento durante generaciones.

Restaurante Pep Guardiola / Foto: Unsplash

El restaurante se encuentra a pocos pasos de La Rambla, en una de las zonas con mayor actividad turística de la ciudad. Sin embargo, al entrar en su interior la sensación es muy distinta. El local conserva numerosos elementos históricos que ayudan a entender su identidad, entre ellos el famoso horno de leña visible desde la entrada, donde se asan los tradicionales pollos a l’ast que muchos visitantes reconocen al instante.

El local conserva numerosos elementos históricos que ayudan a entender su identidad

A lo largo de casi dos siglos, el restaurante ha sido testigo de la evolución de Barcelona: desde la ciudad amurallada del siglo XIX hasta la metrópolis moderna que es hoy. Esa continuidad, mantenida por la familia Bofarull, explica en gran parte el prestigio que el local conserva entre barceloneses y visitantes.

La propuesta gastronómica se basa en cocina catalana y mediterránea tradicional, con recetas que apenas han cambiado con el paso del tiempo. El plato más representativo son los caracoles a la llauna, que siguen siendo uno de los pedidos más habituales de la carta y el símbolo del restaurante desde hace décadas.

Marisco, un entrante estrella / Foto: Unsplash

Junto a ellos, el menú incluye entrantes clásicos como jamón ibérico, marisco o escalivada, además de distintos arroces, entre los que destacan las elaboraciones marineras. En el apartado de carnes, el pollo a l’ast ocupa un lugar protagonista, acompañado por opciones como cochinillo o grandes cortes de carne. También hay platos con mucha historia, como la sopa bullabesa, que forma parte de la carta desde los años veinte del siglo pasado.

Los postres tampoco renuncian a la tradición. La crema catalana convive con propuestas más actuales, aunque el espíritu del restaurante sigue siendo el mismo que cuando abrió sus puertas.

Durante su larga historia, el restaurante ha recibido la visita de numerosas personalidades. Figuras como Jimmy Carter, Giorgio Armani, Joan Miró, Salvador Dalí, Robert De Niro o Lenny Kravitz han pasado por sus mesas en diferentes momentos.