La salida de Pep Guardiola ha provocado un terremoto en el Manchester City. A pesar de que todavía no ha sido confirmada oficialmente, es una simple cuestión de tiempo que se anuncie su despedida, de manera que este fin de semana dirigirá su último partido. Su etapa concluirá una década más tarde de su presentación, y se marchará con la tranquilidad de haber conseguido el objetivo que se marcó, conquistando todos los títulos posibles.

Será recordado como una de las grandes leyendas de la entidad inglesa, y al menos podrá celebrar dos títulos, el de la FA Cup y el de la Carabao Cup. Y todavía tienen opciones matemáticas de ganar la Premier League, aunque no dependen de ellos mismos, y necesitarán una derrota del Arsenal en la última jornada. Enzo Maresca será su sucesor, pero en el combinado inglés hay muchos futbolistas que no estarían de acuerdo con esta decisión.
No entienden los motivos para apostar por un mánager sin mucha experiencia en la élite, y que fue destituido recientemente por el Chelsea debido a los malos resultados. Así que a las despedidas ya confirmadas de Bernardo Silva o de John Stones le pueden acompañar unas cuantas más. Entre ellas, la de Rodrigo Hernández, quien todavía no ha firmado un nuevo contrato, y es uno de los principales candidatos a hacer las maletas en el siguiente periodo de traspasos.

Queda libre en 2027, y no parece tener intención de ampliar su vínculo con la entidad ‘skyblue’, en especial, después de enterarse de la dimisión de Guardiola. No ha dudado en contactar con su agente para pedirle que inicie la búsqueda de un nuevo desafío, y aunque ahora mismo está totalmente concentrado en sus compromisos con el City y con la selección, donde será el capitán en el Mundial, también está pendiente de resolver su futuro inmediato.
Y entre sus admiradores, se ha llegado a colocar al Paris Saint-Germain, al Bayern de Múnich, o incluso, al Barça. Pero José Mourinho ha intervenido, según ha filtrado el diario ‘A Bola’.
Mourinho quiere que Rodri sea el primer fichaje del Real Madrid
Mourinho está convencido de que Rodri es el futbolista que el Real Madrid necesita para solucionar sus problemas en el centro del campo, y es una de las primeras peticiones que ha hecho antes de ser presentado como sucesor de Álvaro Arbeloa.
Espera que rechace una posible oferta del Barça, y que apueste todo para vestir de blanco. El precio de la operación, como sugiere el citado medio, rondaría los 50 millones de euros.