Convertida en una de las grandes figuras del fútbol mundial, Aitana Bonmatí ha logrado consolidarse como una referencia dentro y fuera del terreno de juego. La centrocampista del FC Barcelona Femení ha conquistado títulos colectivos e individualesm y se ha convertido en una de las jugadoras más influyentes del panorama internacional. Sin embargo, pese a su fama y a los grandes escenarios en los que compite cada semana, mantiene una relación muy cercana con su lugar de origen y con los pequeños hábitos cotidianos que forman parte de su vida desde siempre.
El restaurante favorito de Aitana Bonmatí
Ese vínculo sigue muy presente con Sant Pere de Ribes, el municipio de algo más de 30.000 habitantes situado a pocos kilómetros de Barcelona donde nació y creció. Allí continúa encontrando espacios familiares donde desconectar y disfrutar de planes sencillos, lejos del ruido mediático que rodea a una estrella del fútbol. Entre esos lugares destaca un establecimiento muy conocido entre los vecinos del pueblo.
Se trata de Cabaler Café, un bar situado en la céntrica Plaça Marcer que se ha convertido en uno de los puntos de encuentro más populares de la zona. El local no presume de lujo ni de sofisticación, pero precisamente ese ambiente cercano es parte de su atractivo. El interior combina mesas de madera de estilo retro con asientos tipo cabina que recuerdan a los cafés estadounidenses clásicos, creando un espacio acogedor y con mucha personalidad.
La decoración también contribuye a ese carácter especial del local. Las paredes están llenas de pósters y fotografías de grandes figuras de la música como The Beatles o Mick Jagger, detalles que aportan un toque cultural y desenfadado al ambiente. Ese aire informal y discreto es una de las razones por las que muchas personas del municipio, incluida la futbolista, se sienten cómodas pasando allí un rato.
Las paredes están llenas de pósters y fotografías de grandes figuras de la música
Pero más allá del ambiente, uno de los principales reclamos del Cabaler Café es su oferta gastronómica. El establecimiento se ha ganado fama por sus bocadillos tradicionales, elaborados con ingredientes sencillos pero bien escogidos. Entre los favoritos de muchos clientes se encuentran los bocadillos hechos con pan de coca de vidre, así como algunas tapas caseras muy populares en la zona.
En el caso de Aitana Bonmatí, uno de los pedidos más habituales es medio bocadillo de queso manchego con pan con tomate acompañado de un café, una combinación clásica que refleja perfectamente el espíritu del local. Los precios también mantienen ese carácter accesible: los bocadillos pequeños pueden encontrarse desde poco más de dos euros, mientras que los grandes rondan los cinco euros y medio.
Este tipo de establecimientos representan precisamente el tipo de lugares que mantienen el vínculo emocional de la futbolista con su pueblo. Más allá de restaurantes exclusivos o locales de moda, siguen siendo los bares de toda la vida los que forman parte de sus rutinas cuando vuelve a casa.
Así, mientras continúa brillando en los grandes estadios del mundo, Aitana Bonmatí sigue encontrando en Sant Pere de Ribes esos pequeños rincones donde todo permanece igual: un café, un bocadillo sencillo y la tranquilidad de un bar de barrio.
