Si tuviéramos que encontrar un personaje de la semana que se ha acabado, difícilmente habría otro que Florentino Pérez. El presidente del Real Madrid ha aprovechado la pésima temporada del equipo, la segunda consecutiva sin título alguno, para dar un golpe encima de la mesa y convocar elecciones a la presidencia del club cuando solo hacía algo más de un año que habían tenido lugar las últimas, el pasado enero de 2025. Pérez lleva siete mandatos al frente del club blanco, cinco de ellos consecutivos, con un balance deportivo que lo convierte sin discusión alguna en el presidente con más títulos del club, y ahí están los 37 logrados, entre ellos siete Ligas y siete Champions League, amén de otros 23 títulos entre Copas del Rey, Supercopas de España, Supercopas de Europa e intercontinentales y mundialitos de fútbol.

Mucho se ha hablado de Florentino Pérez y sus dos intervenciones públicas, en la rueda de prensa y en la entrevista con Pedrerol, en El chiringuito de jugones. Todo el mundo ha opinado sobre estas comparecencias públicas y ha sido sometido a un escrutinio público como si fuera un cargo de elección ciudadana, un candidato a presidente del Gobierno, a alcalde, a presidente de una comunidad autónoma o a diputado. Exactamente igual. Olvidando que estamos hablando de un presidente de un club de fútbol o, si no, de una empresa importante del Ibex 35. Respecto a lo primero, veremos si se presenta o no un candidato alternativo. Aunque las condiciones son difíciles, los aspirantes tienen de plazo hasta el 23 de mayo y tienen que avalar con su patrimonio el 15 % del presupuesto, es decir, 187 millones.

Pérez lleva siete mandatos al frente del club blanco, cinco de ellos consecutivos, con un balance deportivo que lo convierte sin discusión alguna en el presidente con más títulos del club

No puede concurrir cualquiera, ciertamente, pero en Madrid hay una capa significativa de empresarios millonarios e importantes que, si no se presentan a las elecciones, es, seamos claros, por miedo a perder, ya que no hay indicio alguno de que la masa social le haya retirado la confianza. Como socio del Barça, preferiría alguno de los presidentes que han ocupado el cargo en los últimos 41 años, como Ramón Mendoza, Lorenzo Sanz, Fernando Martín, Ramón Calderón o Vicente Boluda. De todos ellos nadie se acuerda y, con el tiempo, aún desaparecerán más del imaginario futbolístico. En ese aspecto, no hay tanta diferencia con el Barça de Laporta, que ha ocupado la presidencia doce años entre 2003 y 2026. En intervalos entre 2010 y 2021 han estado Sandro Rosell y Josep Maria Bartomeu, pero sin entidad para ser comparados con Laporta.

Decir a estas alturas que una presidencia de un club de fútbol importante es una plataforma de todo tipo es una obviedad. El palco del Bernabéu es un centro de poder, como lo es el del Paris Saint-Germain, que juegan su rol de equipo de la capital del Estado sin disimulo. Pero, a la postre, igual que en el campo del Madrid están los políticos españoles, en el del Camp Nou están los catalanes con asiduidad. Allí hay más empresarios, ciertamente, pero en una proporción bastante parecida a la diferencia de empresarios del top 10 que hay en Madrid y Barcelona. También hay un deseo de mayor exhibición. Porque ser la capital de un Estado da todo este flujo de poder que una autonomía, guste o no, no tiene. El martes, el día de la rueda de prensa, la acción de ACS cerró a 128,90 euros y el viernes a 132,2 euros, lo que supone una subida del 58 % desde el 1 de enero. El 92 % del negocio de la constructora —la tercera de Europa por facturación— está en el extranjero, el 63 % en Estados Unidos y Canadá y tan solo el 8 % en España.

Es cierto, dicho eso, que el Florentino candidato ha cambiado su manera de hacer y se ha expuesto a un escrutinio público como nunca antes. Por eso todo el mundo está hablando. Ha tenido críticas, elogios y silencios, pero la estrategia se podrá medir también, más allá del ruido, en función del resultado. Y ese, para Florentino, y para su legión de seguidores, seguro que no es otro que conservar la presidencia del Real Madrid.