Antes de convertirse en uno de los cocineros más admirados del mundo, con un impresionante palmarés de estrellas Michelin, Martín Berasategui también tuvo un primer plato. Y no fue una elaboración sofisticada ni un ejercicio de alta cocina, sino algo mucho más sencillo y profundamente ligado a la tradición: unas sopas de ajo. En un vídeo que ha compartido recientemente en redes sociales, el chef recuerda con emoción esa receta con la que empezó todo. Un plato humilde, contundente y lleno de sabor que, según explica, resume perfectamente el espíritu de la cocina popular. “La primera receta que elaboré fueron estas sopas de ajo”, cuenta mientras desgrana una preparación que combina ingredientes simples pero muy bien trabajados.
Martín Berasategui habla de su primera receta
La base de la receta es tan directa como poderosa. Todo empieza con 16 dientes de ajo, una cantidad que puede parecer exagerada pero que en realidad es la clave del carácter del plato. Los ajos se doran lentamente en una cazuela con aceite de oliva, junto a un par de cayenas que aportan un ligero toque picante. El chef explica que hay que prestar atención a un momento muy concreto del proceso: cuando el ajo empieza a “bailar” en el aceite, es decir, cuando se mueve suavemente en la cazuela y comienza a liberar todo su aroma.

En ese instante llega el siguiente paso. Se añade pan seco, el clásico pan del día anterior que tantas recetas tradicionales aprovechan para dar cuerpo a los guisos. A continuación se incorpora pimentón de la Vera, que aporta ese característico color rojizo y un aroma ahumado muy reconocible en muchas preparaciones de la cocina española. Todo se mezcla con cuidado para que el pan absorba el aceite aromatizado y empiece a empaparse de sabor.
El chef recuerda con emoción esa receta con la que empezó todo
La receta continúa con otro ingrediente muy ligado a la despensa tradicional: la pulpa de tomate choricero. Berasategui añade un par de cucharadas, que intensifican el sabor y aportan profundidad al caldo. Después incorpora unas ocho cucharadas de tomate frito casero, que redondean la mezcla y aportan un punto de dulzor y acidez muy equilibrado. Cuando todos los ingredientes han sudado juntos durante unos minutos, llega el momento de añadir dos litros de agua.
A partir de ahí, el plato se cocina con paciencia. La sopa debe hervir durante unos 40 minutos a fuego suave, sin prisas, para que el pan se integre completamente y el caldo vaya concentrando todos los aromas. El resultado es una sopa espesa, reconfortante y llena de matices, perfecta para los días fríos o para recordar el sabor de la cocina de siempre.
@inakigastro El primer plato de Martín Berasategui 🔥 La primera receta que elaboró el chef más reconocido del mundo son estas sopas de ajo. Un plato de cuchara, con potente sabor y mucha historia. Una receta para recordar de dónde venimos. *Video extraído de Fundación March #sopadeajo #martinberasategui #cocinaespanola #cocinatradicional ♬ sonido original - inakigastro
El toque final, explica el chef, puede llevar la receta a otro nivel. Sobre la sopa ya caliente se pueden romper unos huevos, que se cuajan ligeramente con el calor del caldo y aportan cremosidad y un sabor aún más profundo. Un gesto simple que transforma el plato y lo convierte en una auténtica celebración de la cocina tradicional.