Fernando Alonso continúa haciendo cosas que parecían imposibles hace solo unos años. Con 44 años y después de haberse convertido en el piloto con más Grandes Premios disputados de toda la historia de la Fórmula 1, el asturiano continúa compitiendo al máximo nivel y con la intención de alargar aún más su trayectoria con Aston Martin. En un deporte donde cada detalle cuenta y donde el físico continúa siendo determinante, una de las claves de su rendimiento tiene que ver con un cambio que hizo lejos de los circuitos: su alimentación.
El dos veces campeón del mundo ha explicado en una entrevista a DAZN que hace un tiempo empezó a notar molestias digestivas y que esto le llevó a revisar sus hábitos. El resultado fue una decisión importante: reducir mucho el consumo de alimentos de origen animal hasta adoptar una alimentación prácticamente basada en vegetales. No se define como una persona estrictamente vegetariana, pero sí que reconoce que su manera de comer ha cambiado mucho respecto a sus inicios.
Una dieta básicamente vegetariana para cuidar la salud estomacal
Comer menos y escuchar más lo que pide el cuerpo
Fernando Alonso ha explicado que una de las ideas que más ha incorporado a su día a día es no comer más de lo que necesita y de lo que le pide un cuerpo que consume mucha energía mientras pilota. Según explicó, con los años ha aprendido a interpretar mejor su cuerpo y a adaptar la dieta a las necesidades reales del rendimiento deportivo. "Como poco, dejé la carne y el pescado", resumió durante la conversación. Sin embargo, también matizó que no sigue una norma rígida ni una etiqueta concreta que define todo lo que come. Su objetivo no es cumplir una dieta determinada, sino encontrar aquello que le hace sentir mejor físicamente.
Este cambio no solo estaría relacionado con el bienestar digestivo. En deportes de élite, mantener un peso estable, reducir inflamaciones y facilitar la recuperación también son aspectos muy valorados. En el caso de los pilotos, cualquier pequeño detalle puede tener impacto sobre el rendimiento durante una temporada tan exigente.
El secreto para continuar compitiendo con casi 45 años
La alimentación es solo una parte de la ecuación. Alonso también mantiene una preparación física muy exigente, trabajo específico para el cuello, sesiones cardiovasculares y una disciplina constante durante todo el año, aunque no haya carreras.
Pero el cambio en la dieta ayuda a entender una manera de competir muy diferente de la de otras etapas de su carrera. Ahora el foco no está tanto en acumular carga, sino en optimizar cada hábito para llegar fresco a los fines de semana de Gran Premio. Así pues, detrás de la longevidad deportiva de Fernando Alonso no parece haber ninguna fórmula mágica ni ninguna rutina extrema. Hay ajustes, constancia y una manera de entender la alimentación que él mismo considera clave para seguir rindiendo al máximo nivel cuando muchos otros ya hace años que se han retirado.
