El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, viajará este domingo 2 de abril a Catalunya. Su visita, sin embargo, no contará con ninguna intervención como jefe del Ejecutivo, sino que solo se limitará a acudir las obras de la B-40, uno de los puntos claves en la negociación de los presupuestos entre ERC y el PSC. En concreto, Sánchez se desplazará hasta Barcelona para visitar el túnel que se está construyendo entre los municipios de Abrera y Viladecavalls, y, ante su visita, el servicio de prensa de la Moncloa ha convocado a los medios de comunicación. Pero lo ha hecho citando solo a los gráficos, es decir, fotografía y vídeo, por lo cual no se espera ninguna rueda de prensa del presidente español.
Sánchez visitará las obras de la B-40 a partir de las 10.30 horas, acompañado de la ministra de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, Raquel Sánchez, y del nuevo delegado del Gobierno en Catalunya, Carlos Prieto, que fue nombrado al cargo en sustitución de Maria Eugènia Gay, que hará tándem con Jaume Collboni en las elecciones municipales de Barcelona. En concreto, el presidente del Gobierno asistirá a una presentación del proyecto de construcción del túnel y, posteriormente, hará un recorrido por su interior, sin ninguna declaración ante los medios planificada.
Su viaje a Catalunya, sin embargo, no acabará con esta visita. Solo unas horas más tarde, Pedro Sánchez participará en un acto de partido en l'Hospitalet de Llobregat, el primero después de semanas de parón por sus citas internacionales. En esta ocasión, sí que intervendrá en la Convención municipal de los socialistas en este municipio como secretario general del PSOE.
Las obras de la B-40
Sánchez llegará a Catalunya después de su visita a la China para reunirse con el presidente Xi Jinping, y lo hará para ver las obras de la B-40. Precisamente, este fue uno de los puntos polémicos en el acuerdo de los presupuestos para el 2023, que hizo alargar durante meses las negociaciones entre el Govern y el resto de partidos. Finalmente, ERC cedió e incluyó el Quart Cinturó en un acuerdo extrapresupuestario con el PSC con el fin de sacar adelante las cuentas. Ahora, el ejecutivo de Pere Aragonès está en conversaciones con el Ministerio de Transportes para pactar el proyecto de la B-40, con la intención de "dar cumplimiento al acuerdo" con los socialistas, según explicó la portavoz del Govern, Patrícia Plaja. La ministra Raquel Sánchez confirmó estas negociaciones y expuso que están en "plena fase de intercambio de borradores".
Por su parte, el líder del PSC, Salvador Illa, ha dejado claro que no tiene prisa para cerrar un acuerdo definitivo porque tiene "toda la confianza" en la firma del president Aragonès. "Soy perfectamente consciente de que firmamos que eso quedaría resuelto el primer trimestre del año, pero no me viene de un día ni de una semana", ha expuesto Illa esta misma semana.
