El barco Open Arms espera todavía en el puerto de Larnaca, Chipre, antes de poner rumbo a la Franja de Gaza para llevar las 200 toneladas de alimentos preparadas por World Central Kitchen, la ONG del chef José Andrés. La intención era zarpar ayer, "en cuestión de horas", según explicó a los medios el director y fundador de Open Arms, Òscar Camps, pero la misión se tuvo que abortar y posponer hasta este lunes por la meteorología adversa que sacudió este sábado el Mediterráneo. El barco, que ya cuenta con el visto bueno de las autoridades israelíes, previa inspección de la embarcación, saldrá previsiblemente este lunes hacia Gaza, el enclave palestino asediado por el ejército israelí desde hace casi 5 meses y donde esperan el hambre y la desesperación de unos dos millones de refugiados palestinos.
La iniciativa la lidera la ONG del conocido chef asturiano establecido en los Estados Unidos, José Andrés, que hace meses que prepara la logística y ya tiene la autorización de los gobiernos de Chipre, Israel y la Autoridad Nacional Palestina. El paso del barco será a través del corredor humanitario marítimo amparado por la Unión Europea, los Estados Unidos y los Emiratos Árabes, que anunció ya el viernes pasado a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen. Con todo, el Open Arms ha asegurado a los medios que no ha recibido ningún apoyo financiero por parte de la UE.
Las dos ONG que han organizado el operativo recalcan que esta expedición es el resultado de un inmenso trabajo, "día y noche": "Si quieren sumarse, será maravilloso", han indicado a los medios. Se trata de un envío ya acordado en diciembre de 2023, que no se ha podido materializar hasta ahora y romperá el bloqueo marítimo impuesto por Israel en Gaza desde el año 2007. La ONG ha destacado la gran "complejidad" del operativo en el ámbito técnico y diplomático, al contar con el visto bueno de todas las partes implicadas. Se trata también de la tercera ola de ayuda humanitaria a Gaza, después de los camiones que entraron al enclave por el paso de Rafah, a pesar de las resistencias israelíes a permitirlo, y de los envíos vía avión que han enviado recientemente algunas potencias occidentales.
400 kilómetros de travesía marítima y un puerto improvisado
El barco saldrá pronto y, después de recorrer aproximadamente 400 kilómetros, llevará la comida —harina, arroz y latas de atún— hasta la Franja de Gaza, donde será recibido por equipos terrestres de World Central Kitchen, que se encargarán del reparto de la comida. La misión ha incluido la necesidad de construir un espigón en la zona de llegada, que las fuentes no han querido detallar por cuestiones de seguridad, ya que esta se hará en una playa, dado que el puerto fue destruido hace muchos años. Si el envío de comida culmina con éxito, del que dependen "múltiples factores", y las autoridades lo permiten, Open Arms está dispuesto a hacer más envíos de este tipo para ayudar a paliar la hambruna que sufre Gaza, donde ya se ha confirmado la muerte de al menos seis niños por desnutrición.
