La carrera espacial entre Estados Unidos y la Unión Soviética fue uno de los periodos de mayor avance tecnológico de la historia contemporánea. Antes del histórico lanzamiento de la misión Apollo 11 en 1969, en la que Neil Armstrong y Buzz Aldrin lograron alunizar el módulo Eagle en el Mar de la Tranquilidad, la Unión Soviética ya había dado un paso decisivo. Tres años antes, en 1966, envió la sonda Luna 9, que se convirtió en el primer artefacto construido por el ser humano en lograr un aterrizaje suave sobre la superficie lunar.

Sin duda, el aterrizaje del módulo en la Luna fue un hito en la exploración espacial. La sonda consiguió transmitir imágenes de la superficie lunar que confirmaron que el satélite no era el terreno inhóspito que se pensaba, sino un entorno más estable y apto para futuras misiones de exploración. Sin embargo, su núcleo esférico ha resultado extraordinariamente difícil de localizar, pero dos científicos dicen haberlo encontrado.

Encontrar algo tan pequeño desde tanta distancia ha sido imposible, hasta ahora

El núcleo de la sonda Luna 9 soviética apenas mide unos 60 centímetros de diámetro. Como explicaba Mark Robinson, de la NASA, es simplemente demasiado pequeño para que pueda ser identificado con certeza por los satélites actuales. En una imagen de la superficie lunar puede apreciarse algún punto llamativo y pensar “podría ser ese”, pero con la resolución disponible hoy en día resulta imposible asegurarlo al 100 %.

Sin embargo, hay dos grupos de científicos diferentes que dicen haber encontrado el lugar exacto en el que está situado el Luna 9, o al menos con una precisión de algunos metros. Por un lado, el divulgador científico Vitaly Egorov recurrió a la colaboración ciudadana para analizar una franja de casi cien kilómetros de la Luna, comparando el horizonte de las imágenes antiguas mandadas por la sonda con los mapas actuales. Cree haber localizado el punto exacto, aunque admite un posible margen de error de unos metros.

Por otro lado, un equipo del University College de Londres ha publicado un estudio en la revista Space Exploration en el que señala una ubicación completamente distinta. En vez de buscar a simple vista, recurrieron a inteligencia artificial y localizaron un píxel brillante junto a dos sombras que podrían ser la sonda y los airbags que soltó antes de aterrizar.

Aunque no sabemos cuál de los dos equipos estará en lo cierto, a finales del mes de marzo la agencia espacial india va a usar su satélite Chandrayaan-2, que tiene una cámara de última generación, para buscar en la zona que defiende Vitaly Egorov. Puede que pronto certifiquemos al fin la localización del Luna 9, uno de los objetos más importantes de la exploración espacial.