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A un campeón del mundo se le admira, se le aplaude y se celebra cada una de sus victorias. El problema aparece cuando esa autoridad ganada sobre el terreno de juego se traslada a asuntos de salud sobre los que no siempre tiene la última palabra (o no debería tener ninguna, directamente). Marcos Llorente, jugador del Atlético de Madrid y miembro de la selección española que acaba de conquistar el Mundial, lleva tiempo generando polémica por su rechazo al uso habitual de crema solar y por defender que una buena alimentación, un estilo de vida saludable y una exposición progresiva pueden ayudar al organismo a protegerse por sí mismo. Sus declaraciones han provocado numerosas respuestas de dermatólogos, farmacéuticos y otros profesionales sanitarios. El futbolista sostiene que la piel puede adaptarse poco a poco al sol y ha llegado a cuestionar públicamente los beneficios de los protectores solares, pese a que la evidencia disponible indica todo lo contrario.

La versión de una nutricionista

Durante estos meses hemos escuchado a multitud de dermatólogos y médicos hablar del tema e insistir en que la postura del futbolista no solo es peligrosa para él, sino también para una gran parte de la población en la que influye directamente. Ahora, es una nutricionista catalana, Julia Farré, quien se ha sumado a esta defensa del protector solar y ha hecho una publicación en sus redes sociales en la que deja claro que, por muy saludable que sea nuestra dieta, ningún alimento puede actuar como una crema solar. "Es cierto que lo que comas se va a notar en la salud de tu piel; también es cierto que el protector solar hace que no sintetices tanta vitamina D, y también que, según tu tipo de piel, puede que te expongas al sol sin crema y que no notes que te estás quemando", explica.

Gengibre, limón y otros alimentos. / Foto: Cedida

Sin embargo, cuidar la alimentación no convierte la piel en inmune a la radiación ni permite exponerse al sol sin tomar precauciones. La profesional recuerda que la radiación ultravioleta puede provocar daños celulares antes de que aparezca el enrojecimiento y su efecto se acumula con el paso de los años, favoreciendo el envejecimiento prematuro y aumentando el riesgo de cáncer de piel. La Organización Mundial de la Salud confirma que incluso dosis que no llegan a producir una quemadura pueden contribuir al desarrollo de melanoma y otros tumores cutáneos.

La vitamina D

Son muchos los que culpan a la crema solar del déficit de vitamina D que sufre una gran parte de la población. Un problema que parecía propio de países del norte y que cada vez es más habitual en nuestro país, donde el sol es un bien al alcance de todos. Al igual que muchos dermatólogos, Júlia admite que el protector solar puede influir en la absorción de vitamina D (aunque son muchas las autoridades sanitarias que ponen en duda esta información), pero, ante este problema, la nutricionista asegura que hay una solución muy sencilla, la suplementación. Y en una época en la que el magnesio, la creatina y la melatonina están en cada hogar, añadir un suplemento de vitamina D tampoco debería ser traumático. De hecho, ante un déficit real, esta pastilla está cubierta por la Seguridad Social.

Una dieta variada, rica en frutas y verduras, aporta vitamina C, vitamina E, carotenoides y otros antioxidantes que ayudan a combatir el estrés oxidativo y favorecen la formación de colágeno

Esto no significa que la alimentación no tenga nada que hacer por nuestra piel. Una dieta variada, rica en frutas y verduras, aporta vitamina C, vitamina E, carotenoides y otros antioxidantes que ayudan a combatir el estrés oxidativo y favorecen la formación de colágeno. Las grasas saludables, presentes en el pescado azul, los frutos secos o el aceite de oliva, también contribuyen a mantener la barrera cutánea, mientras que beber suficiente agua ayuda a conservar una hidratación adecuada. Todo ello puede hacer que la piel esté más sana y preparada para afrontar las agresiones externas, pero no crea un escudo frente a la radiación ultravioleta ni proporciona un factor de protección solar.