El dato incontestable que retrata a José Mourinho en el derbi del Real Madrid contra el Atlético

José Mourinho no quiso hablar de fútbol en la rueda de prensa posterior a la derrota del Real Madrid contra el Atlético. El portugués, calmado hasta entonces, se quitó la careta y volvió a su versión habitual, a la misma que ha mostrado allá por donde va. En Turquía, los árbitros iban en contra de su Fenerbahçe; y en Portugal, en contra de su Benfica. "Nos podríamos ahorrar la conferencia stampa porque la historia del partido está aquí", empezó afirmando Mourinho, mientras mostraba un papel con las entradas polémicas de Romero y de Kang-in Lee.

Y es que Mourinho sabía que si el debate del postpartido se centraba en el fútbol, lo iba a tener crudo. El Real Madrid de Mourinho es el mismo que el de Xabi Alonso o el de Álvaro Arbeloa, un equipo plano que aburre a las ovejas y que vive en las individualidades.

José Mourinho Bellingham Real Madrid Europa Press
José Mourinho, dándole instrucciones a Bellingham en el derbi madrileño / Foto: Europa Press

Bernardo Silva deja en evidencia a Mourinho

La mayoría de los analistas coinciden en un punto clave para entender la victoria del Atlético de Madrid. Y este es la entrada de Koke en el descanso. En la primera parte el centro del campo no había existido, fue un empate a nada, por lo que Simeone añadió calidad y presencia y el Atlético creció. Y es aquí donde aparece la estadística para dejar en evidencia a Mourinho. En 45 minutos, Koke dio 62 pases acertados; fue el motor. En contraposición, Bellingham se fue a los vestuarios con 24 pases, mientras que Tchouaméni y Fede Valverde, que disputaron los 90 minutos, no pasaron de los 30 pases. Y el que debía ser el conductor del juego, Arda Güler, al que Mourinho movió a la banda derecha, terminó el derbi con una cifra increíble: solo 14 pases. 

Durante el partido, muchos pidieron la entrada de Bernardo Silva al terreno de juego. Después de la expulsión de Huijsen y del 1-0, Mourinho hizo 2 cambios: dio entrada a Diomandé por Vinícius y a Rüdiger por Arda Guler, por lo que todavía desarboló más el centro del campo.

Arda Guler EFE
Arda Guler no pudo brillar en el derbi contra el Atlético de Madrid / Foto: EFE

Vinícius y un partido invisible

Bernardo Silva fue el último cambio de Mourinho, por Bellingham, en el minuto 82. El portugués, pues, jugó solo 8 minutos, más los 6 de añadido, menos de un cuarto de hora suficiente para que pusiera a funcionar la maquinaria. Y es que en el tiempo que estuvo sobre el terreno de juego, Bernardo Silva hizo 20 pases acertados, más de uno por minuto, casi los mismos que Bellingham en 82 minutos y más que Arda Guler. 

Y claro, la estadística todavía es más dolorosa para el Real Madrid si se mira la participación de Vinícius, el jugador llamado a generar peligro por la banda izquierda. El brasileño, con más de una hora de juego, se fue al banquillo con solo 8 pases buenos en su haber, una participación testimonial que preocupa, y mucho, en el Real Madrid.