Las celebraciones de Año Nuevo llegan cargadas de supersticiones, deseos y rituales que cruzan fronteras. Entre doce uvas, brindis y fuegos artificiales, una costumbre destaca de manera especial: comer lentejas para atraer la prosperidad. Puede parecer un gesto simple, casi simbólico, pero detrás de este plato tan humilde se esconde una historia larga y fascinante. No se trata solo de un alimento económico y versátil; para muchas culturas, las lentejas representan abundancia, esperanza y el anhelo de que el año que comienza traiga mejores oportunidades.

Lentejas de Año Nuevo: el origen de la tradición

El origen de esta tradición se remonta a la antigua Roma, donde las lentejas eran vistas como un signo de riqueza. Su forma pequeña, redondeada y ligeramente aplanada recordaba a las monedas, por lo que era habitual regalar una bolsita de lentejas al iniciar el año. Con ese gesto se deseaba que, simbólicamente, se transformaran en dinero real y que la fortuna acompañara a quien las recibía. Con el paso del tiempo, la costumbre se extendió por Europa y el Mediterráneo, adaptándose a nuevas costumbres sin perder su significado profundo.

Lentejas de Año Nuevo / Foto: Unsplash
Lentejas de Año Nuevo / Foto: Unsplash

Pero el valor de las lentejas va más allá de la metáfora. Este alimento es sinónimo de nutrición, bienestar y sustento. Ricas en proteínas vegetales, fibra e hierro, las lentejas han sido históricamente un apoyo esencial en épocas difíciles. Por eso, comerlas en Nochevieja o en los primeros minutos del Año Nuevo no solo simboliza riqueza material, sino también el deseo de salud y equilibrio para quienes se sientan alrededor de la mesa.

En países como Italia, es tradición servirlas junto al cotechino o al zampone, embutidos asociados a la idea de abundancia y celebración. En algunos países latinoamericanos, se colocan lentejas crudas en bolsillos o en el centro de la mesa como amuleto, mientras que en otros se preparan sopas o guisos para compartir en familia. En todos los casos, el acto de comer lentejas crea un momento de unión y refuerza ese deseo colectivo de empezar el año con buen pie.

Detrás de un plato sencillo se esconde una tradición cargada de simbolismo

Lentejas, un alimento muy completo / Foto: Unsplash
Lentejas, un alimento muy completo / Foto: Unsplash

Además, su consumo habitual es altamente recomendable. Integrarlas dos o tres veces por semana en la dieta ayuda a cubrir necesidades de proteínas, mejora la digestión gracias a su fibra y contribuye a prevenir déficits de hierro, sobre todo si se combinan con alimentos ricos en vitamina C. Y, aunque a algunas personas puedan causarles molestias digestivas, técnicas como el remojo previo y una cocción adecuada reducen ese problema.

Así, detrás de un plato sencillo se esconde una tradición cargada de simbolismo. Las lentejas no prometen milagros, pero recuerdan algo esencial: la verdadera prosperidad también está en compartir, agradecer y mirar al futuro con ilusión.