Si pensabas que preparar una conserva de atún casera era algo reservado a la industria o a cocineros expertos, lo que ha compartido Dani García en su último vídeo de Instagram te va a hacer cambiar de idea. El chef andaluz muestra cómo transformar una pieza excepcional, la parpatana de atún salvaje, en una elaboración que puede guardarse durante meses y que, según él mismo reconoce, “merece totalmente la pena”. Hablamos de una receta que combina producto de altísima calidad, técnica precisa y ese punto de obsesión por el detalle que convierte algo sencillo en pura gastronomía.
Conserva de atún casera al estilo Dani García
En el vídeo publicado en su cuenta de Instagram, Dani García explica que utiliza parpatana de atún salvaje de almadraba, una de las partes más jugosas y apreciadas del pescado. Antes de empezar, insiste en un paso clave: limpiar bien la pieza y secarla completamente. Mientras tanto, los tarros de cristal deben hervir durante al menos diez minutos para asegurar una correcta esterilización.

Aquí llega uno de los momentos más importantes de la receta: el confitado. En una cazuela, el chef añade aceite de oliva suave, incorpora la parpatana, hojas de laurel, ajo y pimienta en grano. La temperatura es fundamental. Mantener el aceite entre 70 y 75 grados durante unos ocho minutos permite que el atún quede en su punto, tierno y jugoso, sin resecarse. No se trata de freír, sino de cocinar lentamente para respetar la textura y el sabor.
El secreto está en la temperatura y el tiempo
Una vez confitada, la parpatana se introduce en los tarros perfectamente secos, se cubre por completo con el aceite y se añaden dos pequeños trozos de kombu. Este detalle aporta un matiz umami muy interesante que potencia el sabor del pescado sin enmascararlo. Dani García recomienda dar unos ligeros golpes al tarro para eliminar posibles burbujas de aire antes de cerrarlo.
El proceso no termina ahí. Para garantizar la conservación, los tarros deben hervir durante 90 minutos completamente cubiertos de agua, incluso por encima de la tapa. Este paso es el que permite obtener una conserva doméstica segura, siempre que después se mantenga refrigerada.
El resultado, como se aprecia en el vídeo, es una parpatana que se deshace con facilidad, melosa y llena de sabor. Según el chef, esta conserva puede utilizarse en una infinidad de recetas, desde ensaladas hasta platos más elaborados, aunque reconoce que comerla tal cual ya es un auténtico lujo.
Con esta receta, Dani García no solo comparte una técnica, sino también una filosofía: apostar por producto excepcional y técnica precisa para disfrutar en casa de algo que normalmente asociamos a restaurantes o marcas gourmet. Y lo mejor es que, con paciencia y atención a los detalles, cualquiera puede intentarlo.