Muchas personas conviven a diario con síntomas como cansancio constante, piel apagada o dificultad para dormir sin sospechar que detrás puede haber deficiencias de vitaminas esenciales. La nutricionista Magali Alvarenga, conocida en redes como @nutrimaga, explica en uno de sus vídeos más comentados que el cuerpo suele enviar señales claras cuando algo no está equilibrado. El problema es que estas señales se normalizan o se atribuyen al estrés, cuando en realidad pueden indicar carencias nutricionales concretas. Reconocer estos avisos a tiempo puede marcar una gran diferencia en energía, bienestar y salud general, evitando soluciones improvisadas o suplementación innecesaria.

Síntomas físicos que pueden alertar de déficits vitamínicos

Según explica la nutricionista, uno de los déficits más habituales es el de magnesio. Cuando aparece, es frecuente notar piel seca, uñas frágiles, caída del cabello y problemas para dormir, además de sensación de ansiedad o irritabilidad. Estos síntomas suelen confundirse con estrés emocional, pero en muchos casos tienen un origen nutricional.

Estos problemas pueden tener origen nutricional / Foto: Unsplash

Por otro lado, cuando el cuerpo necesita vitamina C, pueden aparecer piel áspera, moretones con facilidad, baja energía y defensas débiles. Esta vitamina es clave para el sistema inmunológico y la producción de colágeno, por lo que su déficit no solo afecta a la piel, sino también a la capacidad del organismo para recuperarse y protegerse frente a infecciones.

El cuerpo avisa antes de enfermar, pero no siempre lo escuchamos

Otro déficit frecuente es el de vitamina B12. En estos casos, Magali señala síntomas como lengua muy roja o hinchada, hormigueos, mala memoria, bajón emocional y palidez. Esta vitamina es fundamental para el sistema nervioso y la formación de glóbulos rojos, por lo que su carencia puede afectar tanto al estado físico como al emocional.

También menciona la falta de vitamina D, relacionada con dolor muscular, molestias articulares, cansancio constante, piel fina y resfriados frecuentes. Aunque suele asociarse solo al sol, su déficit es muy común, especialmente en personas que pasan poco tiempo al aire libre o viven en zonas con menor exposición solar.

En el vídeo, la nutricionista prepara un tereré, una bebida tradicional de Paraguay a base de hierba mate, y recuerda que en otros contenidos ya ha hablado sobre los beneficios de la yerba mate dentro de un enfoque de alimentación consciente. Este detalle sirve para reforzar la importancia de mirar la nutrición de forma global y no centrarse únicamente en un suplemento aislado.

 

La clave, según explica, no está en gastar grandes cantidades de dinero ni en suplementarse sin control, sino en identificar correctamente las carencias reales, ajustar la alimentación y entender qué necesita el cuerpo en cada caso.