La guerra de los Estados Unidos contra Irán está generando una creciente preocupación en Washington por el posible desgaste de las reservas de armamento del Pentágono. Legisladores demócratas y diversos expertos alertan que el uso intensivo de sistemas avanzados podría reducir la capacidad militar norteamericana en otros escenarios globales. El conflicto, que ya entra en su segunda semana, ha implicado miles de ataques contra objetivos iraníes y el uso continuado de sistemas de defensa antimisiles. Según analistas y responsables políticos, esta dinámica está poniendo una presión especial sobre algunos de los sistemas más sofisticados de los Estados Unidos, como los interceptores Patriot y el sistema Terminal High Altitude Area Defense (THAAD), también muy demandados en conflictos como los de Ucrania e Israel.

El senador demócrata Mark Warner advirtió que las reservas se han reducido después de varias operaciones militares recientes. “Nuestras municiones están bajas. Esto es de conocimiento público”, afirmó. Según expertos en defensa, estos sistemas ya tenían una demanda elevada antes del estallido de la guerra con Irán. “Estos ya tenían una demanda muy alta y no habíamos adquirido suficientes antes del conflicto”, explicó un especialista del Center on Military Studies. “Y ahora probablemente hemos utilizado, entre los dos, probablemente varios cientos más”.

Trump defiende la capacidad militar "ilimitada"

A pesar de estas advertencias, la administración de Donald Trump insiste en que las fuerzas armadas norteamericanas disponen de los recursos necesarios para continuar la campaña militar. El portavoz principal del Pentágono, Sean Parnell, aseguró que el ejército tiene todo lo que necesita para ejecutar cualquier misión en cualquier lugar y en el calendario que decida el gobierno.

El mismo Trump también ha intentado rebajar la preocupación sobre el estado del arsenal. “Tenemos un suministro prácticamente ilimitado de municiones de grado medio y medio-alto, que estamos utilizando”, afirmó. El presidente estadounidense anunció, además, que algunos de los principales contratistas militares del país han acordado cuadruplicar la producción de armamento avanzado tras una reunión en la Casa Blanca con directivos del sector. A pesar de ello, no se concretaron los sistemas que se incrementarán ni el calendario de producción, y los expertos recuerdan que la fabricación de muchos de estos equipos, como los misiles de precisión o los sistemas de defensa avanzados, puede tardar meses o incluso años. Un informe clasificado del Consejo Nacional de Inteligencia, revelado por el Washington Post, también concluye que es poco probable que los Estados Unidos consigan un cambio de régimen en Irán mediante una campaña de bombardeos masivos como la actual.