La bebida de avena se ha convertido en una de las alternativas vegetales más consumidas, especialmente en cafés y desayunos saludables. Sin embargo, la nutricionista clínica Andrea, conocida en Instagram como @nutricionistaandrea, ha lanzado una advertencia que está generando debate en redes. En su vídeo se pregunta directamente si realmente es saludable y explica cómo puede afectar a los niveles de glucosa en sangre. Su mensaje es claro: muchas personas la consumen pensando que es una opción ligera, pero desconocen su impacto real en el organismo, especialmente si buscan controlar picos de azúcar o mejorar su sensibilidad a la insulina.

Qué ocurre en el cuerpo al tomar bebida de avena

En la descripción del vídeo, Andrea detalla que la leche de avena puede afectar significativamente la glucosa, sobre todo cuando contiene azúcares añadidos, algo habitual en muchas marcas comerciales. En esos casos, el aumento de glucosa puede ser rápido debido a su índice glucémico relativamente alto. Pero incluso en versiones sin azúcar añadido, la especialista señala que sigue siendo un carbohidrato complejo que, al estar en formato líquido, se absorbe con mayor rapidez que la avena entera.

Leche avena / Foto: Unsplash
Leche avena / Foto: Unsplash

Según explica en el vídeo, un vaso de 250 mililitros de bebida de avena sin azúcar puede aportar alrededor de 15 gramos de carbohidratos. Esa cantidad puede provocar un pico glucémico moderado dependiendo de la sensibilidad a la insulina de cada persona. El problema, según la nutricionista, es que al estar procesada y en formato líquido, se digiere más rápido y no contiene suficiente fibra ni grasa para frenar esa absorción.

En su intervención es tajante al afirmar que, en muchos casos, la bebida de avena es básicamente azúcar y agua. Además, denuncia que algunas versiones comerciales incluyen largas listas de ingredientes, azúcares añadidos e incluso aceites refinados en las variedades tipo barista, pensadas para espumar en el café. Esto, según Andrea, convierte a ciertas opciones en una bebida ultraprocesada poco recomendable, especialmente para quienes buscan estabilidad metabólica.

El consejo que cambia la forma de consumirla

Lejos de prohibirla, la nutricionista matiza su postura. Si decides tomar bebida de avena, recomienda hacerlo acompañada de grasa o proteína, por ejemplo con frutos secos, aguacate o un desayuno proteico. De este modo se puede amortiguar el impacto en la glucosa y evitar subidas bruscas. Esta estrategia ayuda a conseguir una mejor respuesta metabólica y a reducir los picos que pueden producirse cuando se consume sola.

Leche de avena / Foto: Unsplash
Leche de avena / Foto: Unsplash

El mensaje de Andrea no busca demonizar un alimento concreto, sino ofrecer información clara para que cada persona tome decisiones conscientes. La bebida de avena puede formar parte de la dieta, pero conocer cómo afecta a la glucosa permite adaptarla mejor a las necesidades individuales y evitar sorpresas en el control del azúcar en sangre.