Volar en clase Business suele ser sinónimo de lujo y confort, pero la experiencia puede tener luces y sombras, tal como nos muestra el creador @cenandoconpablo en un vídeo de TikTok. El usuario relata que pagó 2.254 euros por su billete de Madrid a Tokio con escala en Abu Dabi y comparte su opinión sobre la comida y el servicio a bordo. A pesar del precio elevado, menciona detalles que le parecieron un poco cutres, como tener que pagar 10 euros por el wifi, algo que muchos considerarían básico en Business. Además, decidió probar todos los platos del menú que las azafatas le permitieron, ofreciendo una crítica completa, honesta y con humor sobre la gastronomía de alto vuelo, y sus impresiones reflejan que no siempre lo que parece premium cumple las expectativas.
Luces y sombras en la comida de Business
El primer plato que prueba es el arroz con pollo, un plato que esperaba reconfortante. Sin embargo, comenta que el arroz es insípido y tiene textura plástica, mientras que el pollo, picante y tierno, viene acompañado de anacardos y pasas. Las carrilleras se mastican fácilmente, bien hechas, aunque no destacan por sabor adicional, y la sopa de zanahoria recuerda más a un puré, con sabores muy suaves y poco destacables. Los panes tienen variedad pero son muy blandos, y la ensalada fresca llega sin aliño.
El combo de guisantes y cebolla resulta correcto, aunque los guisantes blandos pierden protagonismo. El salmón ahumado combina bien con la crema agria, pero el surtido de entrantes árabes, especialmente el humus, le parece insípido, casi como una crema de patata sin sabor. Sobre las hojas de parra rellenas de arroz y carne, @cenandoconpablo apunta que no llegan a la calidad que uno esperaría fuera del avión. Por otro lado, destaca el Franji Pane de frambuesa y la crema de vainilla tipo natilla como lo mejor de la experiencia dulce, sorprendiéndole gratamente dado que es comida de avión.
Incluso en clase Business, no todo lo que parece lujo cumple con las expectativas.
Entre curiosidades y críticas constructivas, menciona que el Chicken Villani se prepara en España de forma diferente, y comenta con humor que le cuesta creer que los españoles puedan preparar un arroz de estilo tan distinto y no mejorar su sabor. A pesar de todo, la experiencia le permite comparar expectativas versus realidad y compartir con sus seguidores un panorama completo sobre lo que realmente se sirve en Business en vuelos largos hacia Asia.
La reflexión final de @cenandoconpablo es clara: ¿pagarías ese precio por volar en avión en Business y comer esto? La respuesta depende de lo que cada pasajero valore entre comodidad, espacio y gastronomía, pero su experiencia deja claro que incluso en clase Business hay detalles que podrían mejorar para cumplir con las expectativas de lujo que prometen.
