El Maresme es mucho más que playa. Para quienes conocen bien la gastronomía catalana, esta zona tiene un producto que marca la diferencia cada temporada: el guisante. Pequeño, delicado y lleno de sabor, es uno de los ingredientes más valorados cuando llega su momento. Carme Ruscalleda lo sabe perfectamente. La chef, referente absoluto de la cocina catalana, tiene un lugar muy concreto al que acude cuando quiere disfrutar de este producto en su mejor versión. No es un restaurante moderno ni una apuesta de tendencia. Es un sitio con identidad, tanto por sus elboraciones como, en especial, el producto con el que trabaja.
Un restaurante con personalidad, como lo es Carme Ruscalleda
Una masía donde manda el producto
Se trata del Restaurante Collsacreu, ubicado en Arenys de Munt, en una masía situada en lo alto del puerto del mismo nombre. Un entorno tranquilo, rodeado de naturaleza y con vistas privilegiadas a la espectacular costa del Maresme.
Y es que este restaurante apuesta por una cocina catalana tradicional, centrada en el producto y en las recetas de siempre. No busca reinventar, sino hacer bien lo que ya funciona. La Guía Michelin lo define como un lugar así: «Una cocina de raíces catalanas donde el producto de temporada marca el ritmo de la carta, con elaboraciones sencillas que respetan la esencia del ingrediente».
De este modo, el restaurante se ha consolidado como un punto de referencia para quienes buscan autenticidad en lo que piden. Nada de artificios ni presentaciones forzadas. Aquí lo importante es el sabor. El espacio también acompaña. La masía mantiene ese aire rústico y acogedor que refuerza la experiencia. Comer aquí no es solo sentarse a la mesa, es entender el entorno y el producto. En este contexto, los guisantes del Maresme se convierten en protagonistas absolutos. Su dulzura y textura hacen que, con una preparación sencilla, el plato destaque por sí solo. No es por nada que son conocidos como el caviar verde.
Precio de la carta del Restaurante Collsacreu
La realidad es que, pese a contar con el respaldo de figuras como Ruscalleda, el restaurante mantiene precios bastante contenidos por el producto que se ofrece. No es un lugar inaccesible. El ticket medio por persona suele situarse entre los 25 y los 40 euros, dependiendo de los platos elegidos y la temporada. Una cifra que encaja con su propuesta basada en producto local y cocina tradicional.
En la carta, además de los guisantes, destacan platos de cuchara, carnes y recetas de montaña que completan una oferta muy coherente con el entorno. Así pues, cuando Ruscalleda quiere disfrutar de uno de los productos más emblemáticos del Maresme, no duda. Collsacreu es su elección. Un restaurante donde la tradición, el producto y el paisaje se combinan para ofrecer una experiencia que va más allá de la comida.