Aitana Ocaña no siempre busca grandes restaurantes ni locales de moda. De hecho, uno de sus sitios favoritos está muy lejos de ese tipo de escenarios de tanto glamour. La cantante ha vuelto a apostar por sus raíces y cuando quiere comer bien y sentirse como en casa no duda en apostar por su local de confianza en su Sant Climent natal. Se trata de El Racó, situado en el casco antiguo de Sant Climent de Llobregat, un pequeño municipio del Baix Llobregat a apenas 20 minutos de Barcelona. Un entorno discreto, sin grandes focos, donde la cocina tradicional sigue siendo protagonista y donde el sabor es el que no falla nunca.

Tradición catalana con sello propio

La realidad es que El Racó no es un restaurante cualquiera. Abierto en 1972, mantiene una esencia muy clara basada en la cocina de tradición familiar basada en el producto de proximidad y en recetas que han pasado de generación en generación.

Aitana siempre apuesta por un local de su máxima confianza en el pueblo de sus padres

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

 

La Guía Michelin lo define de la siguiente manera: "En sus comedores, uno para el servicio a la carta y otro pegado a la cocina para el menú del día, podrás degustar una cocina tradicional catalana con especialidades como el pollo de pata azul, la butifarra a la brasa, los garbanzos de montaña con langosta... o, en un guiño al producto estrella del pueblo, unos imaginativos postres con cerezas en temporada; no en vano Gerard Solís, el chef al frente, es conocido como el chef de las cerezas".

De este modo, el restaurante ha conseguido consolidarse como un referente en la zona. Su propuesta mezcla tradición, producto local y un toque personal que lo diferencia, especialmente en el apartado de los postres. La figura del chef Gerard Solís es clave en este equilibrio. Su trabajo ha sabido mantener la esencia del negocio familiar, pero introduciendo matices que elevan la experiencia gastronómica.

Estos son los precios de la carta de El Racó

La realidad es que, pese a su reconocimiento, El Racó mantiene precios bastante accesibles. El restaurante no incluye en su página web la carta ni los precios detallados, pero existen referencias claras. En este sentido, el precio medio de la carta se sitúa en torno a los 30 euros. Una cifra razonable teniendo en cuenta el tipo de cocina, el producto y el entorno.

Comida de alto nivel a precios para todos los bolsillos

Entre semana, además, ofrece un menú del día que ronda los 10 euros. Una opción que refuerza su carácter cercano y su conexión con el público local. Algunos de los platos más característicos se encuentran en los entrantes y en su selección de carnes y pescados, más allá de los denominados «platos del cocinero», donde se aprecia el toque personal de Solís. Así pues, lejos de los restaurantes de moda, Aitana apuesta por un lugar con identidad propia. Un espacio donde la tradición catalana sigue viva y donde comer bien no implica pagar de más.