La AP-7 ha vuelto a quedar completamente bloqueada este sábado durante un par de horas. Sobre las cuatro de la tarde, un accidente a la altura de Martorell en sentido sur ha obligado a cortar nuevamente la circulación, según ha informado el Servei Català de Trànsit mediante la red social X. La incidencia llega el mismo día que, a las dos del mediodía, se había restablecido parcialmente el paso en dirección sur tras el cierre preventivo a raíz del derrumbe de un muro de contención en Gelida, un siniestro que provocó el choque de un tren de Rodalies y la muerte de una persona. La reanudación de la movilidad se había hecho con fuertes restricciones, dejando solo un carril operativo en el tramo afectado, pero los vehículos que circulaban con cuentagotas apenas han podido aprovechar esta apertura temporal antes de que el nuevo accidente obligara a cortar otra vez la autopista, provocando hasta cuatro kilómetros de retenciones, que ahora empiezan a menguar.

Los otros dos carriles en sentido sur seguían cerrados desde el día del accidente, ya que son los más cercanos a las vías de tren en el tramo donde se derrumbó el muro de contención y descarriló el convoy de Rodalies. El viernes, en una rueda de prensa para abordar la crisis ferroviaria, el ministro de Transportes, Óscar Puente, el presidente de Adif, Pedro Marco, y el secretario de Estado, José Antonio Santano, ya admitieron que la reapertura total de la autopista no sería inmediata. Santano apuntó que, "si todo va bien", los dos carriles afectados podrían reabrirse en dos semanas, pero pidió prudencia y recordó que antes hay que retirar completamente el tren siniestrado. En este punto, advirtió de que los trabajos podrían revelar nuevas afectaciones estructurales que alargaran aún más el calendario de reapertura.

Más carreteras afectadas

Aparte de la AP-7, una cincuentena de carreteras catalanas han sido afectadas. La nieve ha provocado el corte de la T-700 entre Prades y Vilanova de Prades; la TV-7004 entre Ulldemolins y Vallclara; la TV-7005 en Vilanova de Prades y la BV-4031 entre Toses y Castellar de n’Hug. En paralelo, son necesarias cadenas en varias carreteras de la demarcación de Lleida ya más habituales, como la C-28 en el Port de la Bonaigua; la N-260 en Port del Cantó; la C-147 en Esterri d'Àneu; la N-141 en Bossòst, y la C-462 en Olius, entre otros.