Pedro Sánchez se ha visto obligado este viernes a hacer equilibrios para superar la crisis con su socio de coalición. Para satisfacer a Sumar, el presidente del Gobierno ha accedido a aprobar dos decretos ley diferentes para hacer frente a las consecuencias económicas de la guerra en Irán. Por un lado, se ha aprobado la prórroga automática de los contratos de alquiler que caducan —tal como exigían los yolandistas, a pesar de la advertencia de Junts de que, en principio, lo tumbarán— y, por el otro, un paquete económico que también incluye una exigencia de los sumaritas: control de márgenes empresariales. Habrá que ver si los independentistas capitaneados en Madrid por Míriam Nogueras ven con buenos ojos esta última medida. Todas las medidas fiscales tendrán vigencia hasta el 30 de junio, según confirman fuentes del Gobierno.
Sánchez ha comparecido este mediodía en rueda de prensa para explicar que su gabinete ha aprobado un paquete de 80 medidas que movilizarán 5.000 millones de euros. Ha comenzado su discurso sacando pecho de la apuesta por las energías renovables de su ejecutivo, que ha permitido que el precio de la electricidad no se haya disparado tanto en los últimos días como en otros Estados del entorno. Sin embargo, ha confirmado que se reducen en un 60% los impuestos de la electricidad: se rebaja del 21% al 10% el IVA de esta energía, el impuesto especial de la electricidad pasa del 5,11% al 0,5%, y se suspende temporalmente el actual impuesto del 7% a la producción de energía eléctrica. También se reduce al 10% el IVA del gas natural, de los pellets y la leña, y se congela el precio máximo de venta del butano y el propano. Por otro lado, se extienden durante todo el 2026 los descuentos extraordinarios del bono social eléctrico; y se bonificarán en un 80% los peajes eléctricos para la industria electrointensiva.
Electricidad, carburantes y fertilizantes
El IVA de la gasolina, el diésel y los hidrocarburos también se reduce hasta el 10%, que es el mínimo que permite la Unión Europea. Esto se traduce, aproximadamente, en una reducción de 30 céntimos por litro en un coche medio. Adicionalmente, los transportistas, agricultores, ganaderos y pescadores tendrán una ayuda de 20 céntimos por litro de combustible; que es la misma ayuda que se aplicará a la compra de fertilizantes. Todas estas medidas, según los cálculos del Gobierno, beneficiarán "a los tres millones de empresas y veinte millones de hogares" del Estado. Sánchez ha dicho en más de una ocasión en esta rueda de prensa que será "el escudo social y económico más grande de toda la Unión Europea".
Crisis con Sumar en la reunión del Consejo de Ministros
El jefe del ejecutivo de PSOE y Sumar convocó para este viernes una reunión extraordinaria del Consejo de Ministros para aprobar un paquete de medidas para paliar los efectos económicos de la guerra en Oriente Medio. Pero a las nueve y media de la mañana, cuando debía arrancar la reunión, los ministros de Sumar no han entrado en protesta por las iniciativas propuestas por el PSOE. El socio minoritario del ejecutivo se ha plantado exigiendo medidas sobre vivienda y sobre márgenes empresariales. La cumbre ha arrancado finalmente dos horas más tarde, a las once y media; y Sánchez ha acabado cediendo.
La rama socialista del ejecutivo había manifestado en los últimos días, sin tapujos, que quería impulsar un paquete de mínimos que garantizara que formaciones como Junts per Catalunya lo convalidaran en el Congreso y que, incluso, pusieran al PP en una posición difícil para votar en contra. Sumar quería que las medidas aprobadas este viernes fueran más allá de rebajas al IVA. Reclamaban incluir, también, la moratoria antidesahucios que ya tumbaron Junts, PP y Vox en la cámara baja. Este punto no se ha acabado incluyendo.
Sumar, por su parte, ha sacado pecho de su "firmeza" para incluir medidas sobre vivienda. El ministro de Cultura, Ernest Urtasun, ha pedido "batallar" los votos y también ha hecho un llamamiento a "movilizarse" para defender un decreto que considera "absolutamente fundamental". En declaraciones a los periodistas, ha negado que a raíz del desacuerdo vivido esta mañana Sumar se haya planteado salir del Gobierno y ha opinado que el ejecutivo sale "fortalecido". Paralelamente, el responsable de la cartera de Derechos Sociales y Agenda 2030, Pablo Bustinduy, ha publicado en Bluesky que "el PSOE quería un escudo social diseñado por Feijóo; Sumar ha conseguido un acuerdo para la gente de nuestro país".
Sánchez evita pronunciarse sobre el choque con Sumar: "Es cotilleo"
Sánchez, este viernes, ha quitado hierro al choque que ha sufrido por la mañana con Sumar. Lo ha enmarcado en la normalidad de un ejecutivo de coalición, y ha recordado que en 2020, en plena pandemia, un Consejo de Ministros PSOE-Podemos de respuesta a la crisis económica duró nueve horas. "Así es la política del siglo XXI", ha manifestado. Preguntado insistentemente por los periodistas, el líder socialista se ha negado a dar detalles sobre cómo se ha desarrollado la crisis con Sumar. "Es salseo", ha dicho.
Por otro lado, y de forma más velada, ha reconocido que el decreto sobre vivienda nace muerto porque Junts está en contra de la prórroga automática de los contratos de alquiler. Pero según ha podido saber ElNacional.cat, desde Junts estarían dispuestos a negociar la letra pequeña de un nuevo decreto sobre vivienda, siempre dentro del marco de respuesta a la guerra en Irán, no como una medida de aplicación general. Sánchez, en esta rueda de prensa, ha pedido "responsabilidad" a los grupos parlamentarios para que convaliden los decretos que se sometan al Congreso. El paquete de medidas económicas se someterá a examen el jueves; mientras que el paquete sobre vivienda aún no tiene fecha.
