Deja de guardar el edredón así: el gran error que puede generar humedad y malos olores

La llegada de las altas temperaturas ha acelerado algunos de los rituales habituales de cambio de temporada dentro de los hogares. Con el verano a tocar, muchas familias ya han guardado los edredones y nórdicos hasta el otoño. Sin embargo, la manera como se guardan estas piezas puede marcar la diferencia entre recuperarlas en perfecto estado o encontrarse con malos olores, manchas y problemas de humedad meses después.

Los grandes errores en el momento de guardar el edredón

La OCU y diversos expertos en limpieza y organización doméstica han advertido sobre algunos de los errores más frecuentes a la hora de almacenar los edredones. Según explican, una conservación inadecuada puede favorecer la aparición de moho y ácaros del polvo. Dos factores que no solo deterioran el textil, sino que también pueden afectar la salud de las personas con alergias o problemas respiratorios.

Los expertos recomiendan lavar el edredón una vez al año / Foto: Pixabay
Los expertos recomiendan lavar el edredón una vez al año / Foto: Pixabay

Para evitar estas situaciones, la OCU recomienda seguir cinco pautas básicas que contribuyen a alargar la vida útil de los edredones. La primera es la de lavarlos antes de guardarlos, seguidamente asegurarse de que estén completamente secos y evitar comprimirlos en exceso. Sin embargo, lo más recomendable es conservarlos en un espacio seco y ventilado y revisar su estado de manera periódica durante los meses de verano.

La limpieza es uno de los pasos más importantes. Los especialistas recuerdan que es conveniente lavar el nórdico al menos una vez al año para eliminar el polvo acumulado, los ácaros y otros alérgenos. No obstante, el sistema de lavado dependerá del tipo de relleno. Algunos modelos pueden lavarse en casa sin problemas, mientras que otros requieren limpieza en seco o tratamientos profesionales. Por este motivo, es esencial consultar siempre las indicaciones del fabricante en la etiqueta.

La forma de guardar el edredón también es importante

En el caso de los edredones sintéticos, la OCU recomienda utilizar programas para prendas delicadas y temperaturas frías o templadas, así como detergentes suaves. También aconseja evitar lejías y suavizantes, ya que pueden deteriorar las fibras y reducir su capacidad aislante.

Una vez lavado, el proceso de secado es igualmente determinante. La experta en limpieza Maria Lourdes recomienda tender el edredón en posición horizontal, en un espacio ventilado y protegido del sol directo. Además, es conveniente girarlo de vez en cuando para que el secado sea uniforme y no se produzcan acumulaciones de humedad en el interior. En cuanto al almacenamiento, los expertos alertan especialmente del uso de bolsas al vacío, una solución muy popular en viviendas con poco espacio. Según la OCU, este sistema puede favorecer la condensación y generar humedad, creando un entorno propicio para el moho y los malos olores.

La mejor forma de decir adiós al edredón hasta que vuelva el frío

Como alternativa, se recomienda utilizar cajas de cartón o contenedores transpirables que permitan circular el aire. La organizadora profesional Laura Varo también propone plegar el nórdico en forma de rollo para reducir su volumen sin comprimirlo excesivamente. Esta técnica facilita el almacenamiento y ayuda a conservar mejor las propiedades del tejido hasta la llegada del frío.