Colectivos antifascistas del Maresme se han movilizado este viernes por la tarde contra la celebración en Santa Susanna del festival musical neofascista Cahos in the Sun, que tendrá lugar el fin de semana del 29 y 30 de mayo. Los movimientos antifascistas habían convocado a sus seguidores a las 19:30 horas frente a la Torre del Mar, en el área de la estación. "Se creen que podrán venir a nuestra casa armados de odio y violencia como si nada. Pero el Maresme es una comarca de lucha histórica", dicen en un mensaje en las redes sociales. El festival, organizado con cierto secretismo, llega este año a su cuarta edición, según ha publicado La Directa. Según algunas plataformas contrarias al evento, este es el festival neonazi más grande de toda Europa y denuncian que "pone en peligro el Maresme". La previsión es que congregue hasta 600 personas.
En la manifestación de Santa Susanna confluirán dos columnas, una de las cuales salía de Montgat y pasaba por una docena de municipios costeros del Maresme. Una segunda columna salía de Girona poco antes de las seis de la tarde, con la previsión de pasar por Fornells de la Selva. La organización de la manifestación recae en la Plataforma Antifascista del Alt Maresme. La presencia de participantes en el festival en poblaciones como Santa Susanna y Calella ya ha implicado en otras ocasiones problemas de convivencia. El cartel del evento, según ha publicado Ràdio Calella, se ha difundido a través de redes sociales y canales vinculados a la extrema derecha: se anuncian actuaciones de grupos internacionales relacionados con movimientos ultras europeos, en el mismo emplazamiento de otros años: una finca situada junto a la C-32.
El Ayuntamiento de Santa Susanna vigila, pero no puede prohibir nada
El Ayuntamiento de Santa Susanna ha asegurado a través de la emisora municipal que no puede actuar contra el festival porque se celebra en una finca privada. Insisten en que la actividad se realiza en una finca privada con autorización de la propiedad y que, jurídicamente, no tienen herramientas jurídicas para prohibirla. A pesar de todo, el consistorio ha confirmado que se desplegará un dispositivo policial conjunto con los Mossos d’Esquadra. Se harán controles en los accesos, de documentación y permisos de actividad, además de controles de sonometría y seguridad para evitar molestias y posibles incidentes. También se vigilará el cumplimiento del horario de cierre, fijado a la medianoche. Los grupos antifascistas, sin embargo, presionan para que el festival sea ilegalizado y no se pueda celebrar.