Marius Borg Høiby, hijo de la princesa Mette-Marit de Noruega, ha sido condenado a cuatro años de cárcel por dos casos de violación y por maltrato a una de sus exnovias. Un juzgado de Oslo ha absuelto Borg Høiby, de 29 años, de otras dos violaciones de las que estaba acusado. La Fiscalía había pedido siete años y siete meses de cárcel por los 40 delitos de los que estaba acusado el joven, mientras que la defensa pedía la absolución de las acusaciones más graves y aceptaba una pena menor de un año y seis meses por los cargos que ha reconocido, entre ellos transportar marihuana y amenazas.
Borg Høiby estaba imputado por cuatro violaciones a varias mujeres mientras dormían, con las cuales había tenido relaciones consentidas antes. También estaba acusado de seis casos de conducta sexual vejatoria y otros casos de agresiones, amenazas, infracción grave de la ley de narcóticos, daños y alteración del orden público. El joven, que no forma parte de la Casa Real y es fruto de una relación de Mette-Marit anterior a su matrimonio con el príncipe heredero Haakon, ha admitido tener problemas con el alcohol y otras drogas, además de sufrir trastornos psicológicos.
Marius Borg Høiby llevaba en prisión preventiva desde el 2 de febrero, un día antes del inicio del juicio, cuando fue detenido por nuevos delitos, entre los cuales había romper la prohibición de acercarse a una de las víctimas. El hijo de Mette-Marit ha preguntado en varias ocasiones cumplir la preventiva en su casa con una tobillera electrónica, pero la Fiscalía y la Justicia han rechazado su solicitud por el riesgo que vuelva a delinquir. El último intento fue hace tan solo unos días, cuando el joven apeló a la enfermedad de su madre, que ha sido inscrita en lista de espera para recibir un pulmón a causa del empeoramiento de la fibrosis pulmonar crónica que se le diagnosticó en 2018.
Una vida de excesos y un golpe duro para la monarquía noruega
La condena a Borg Høiby supone un golpe duro para la monarquía noruega, a pesar de que el joven no sea príncipe, ni tenga ningún título ni funciones públicas. Se trata, pero, de un hijo de la futura reina consorte de Noruega, Mette-Marit, mujer del príncipe heredero de la Corona, Haakon Magnus. Como tal, se ha criado en el entorno familiar de la Casa Real. A raíz del juicio, ha quedado patente la vida marcada por los excesos que llevaba el hijo de la futura reina. Él mismo lo ha admitido en la sala del tribunal y lo ha atribuido a crecer bajo la exposición pública. El origen del escándalo estalló el 2024, cuando Borg fue detenido por primera vez, en Oslo, por agresión a su pareja. Estirando el hilo y con más testigos y análisis de sus dispositivos electrónicos, el caso derivó en una causa mucho más grande por numerosos delitos.