Después del partido contra el Oviedo se hizo evidente una grieta que hacía tiempo que se intuía en el Real Madrid. Mbappé habló ante la prensa y dejó un mensaje contundente sobre su situación con Álvaro Arbeloa. El delantero francés aseguró que el entrenador le había transmitido que era el cuarto delantero de la plantilla, por detrás de Vinícius, Gonzalo y Mastantuono. También apuntó que, durante la primera parte de la temporada, el equipo tenía una estructura y una idea de juego más clara, pero que todo esto se había perdido en el segundo tramo del curso. Unas palabras que se interpretan como una comparación directa entre la etapa de Xabi Alonso y la de Arbeloa. El técnico, por su parte, respondió en rueda de prensa y negó que le hubiera dicho que era el cuarto delantero. Además, dejó una frase significativa: "Un jugador que no estaba para viajar el domingo, cuatro días después no puede ser titular".

Este cruce de declaraciones es solo una muestra más de un vestuario que parece absolutamente dividido. En el caso concreto de Mbappé, el francés no entendió la destitución de Xabi Alonso. Su situación contrasta con la de otros futbolistas, como Vinícius, que estaban descontentos con Alonso y ahora se sienten más cómodos con Arbeloa. La sensación es que el vestuario se ha fragmentado en bandos. El fichaje de Mbappé, que debía ser el movimiento definitivo para reforzar el proyecto blanco, se ha convertido también en un foco de tensión. Su encaje, la convivencia con otras estrellas y el peso de los egos han abierto un debate que va mucho más allá del rendimiento sobre el césped.
La acertada predicción de Laporta
Toda esta situación hace que recuperen fuerza unas palabras de Joan Laporta pronunciadas en marzo de 2024, cuando el Real Madrid estaba a punto de cerrar la llegada del delantero francés. "¿Envidia? ¡Ni lo más mínimo! Además, no sé si lo harán o no lo harán. Aquí tienen un problema. Tienen que vender algún jugador, ¿no? Porque no jugarán los dos en el mismo sitio y, además, son dos jugadores muy marcados. Y hablando de las cifras que habrá, eso seguro que distorsiona el vestuario. Eso no es gratis", dijo entonces el presidente del Barça. Dos años después, aquellas declaraciones suenan casi premonitorias. Laporta advertía que la llegada de un futbolista de este impacto podía alterar el equilibrio interno del Real Madrid, tanto por su encaje deportivo como por su peso salarial y mediático.
Esto dijo Laporta el verano que el Real Madrid fichó a Mbappé. Todo un visionario. pic.twitter.com/SnxK9lMS3H
— -1899- (@_Futbolero_) May 9, 2026
Aquella temporada, todavía sin Mbappé, el Real Madrid ganó la Champions. Desde su llegada, en cambio, el conjunto blanco ha encadenado dos años en blanco. Coincidencia o no, el tiempo ha acabado dando otro valor a las palabras de Laporta. El vestuario madridista aparece ahora más tensionado que nunca, con declaraciones cruzadas, jerarquías discutidas y una convivencia marcada por los egos. Mientras tanto, el Barça ha vivido una realidad muy diferente. Sin hacer grandes inversiones, ha ganado dos Ligas consecutivas y ha consolidado un grupo mucho más sano, con protagonismo de la Masia y una estructura interna más estable. Aquella advertencia de Laporta sobre Mbappé, que en su momento podía parecer una simple respuesta institucional, hoy vuelve a escena con más fuerza que nunca.