Junts per Catalunya ya ha comenzado a nombrar alcaldables para las elecciones municipales de mayo de 2027. Una vez aprobado el reglamento para elegir a los candidatos en el pasado consejo nacional del 29 de noviembre, el partido de Carles Puigdemont ya tiene los primeros nombres formalizados como alcaldables: Ramon Bacardit en Manresa, Meritxell Lluís en Terrassa o Arnau Torrillas en Granollers. Sin embargo, hay otros alcaldables que quedan pendientes de ser oficializados en los próximos días, como la gran sorpresa de la semana pasada: Eduard Pujol, portavoz de Junts en el Senado, como alcaldable en Vilafranca del Penedès. También la exconsellera Gemma Geis será ratificada como alcaldable de Girona o Mònica Gallardo este mismo lunes en Sitges. Quien en los próximos días también será ratificado como nuevo alcaldable de Junts en L'Hospitalet de Llobregat es Eliseu Estalrich, que en las anteriores elecciones iba de número dos.
Municipios que también cambian de candidato y que están en proceso de ratificar su candidatura son Palamós y Castelló d'Empúries. También están en marcha Cassà de la Selva, Palafrugell, la Bisbal d'Empordà, Santa Coloma de Gramenet o Sant Adrià de Besòs. También el procedimiento está en marcha en la capital de Osona, Vic, donde Junts busca repetir uno de sus feudos con Albert Castells de alcalde. En cambio, en otras ciudades como Reus, Tarragona, con Jordi Sendra, o Lleida, con Violant Cervera, la previsión de la dirección juntaire es formalizar la candidatura entre marzo y abril, todos ellos respetando el procedimiento interno que marca el reglamento.
Otros alcaldables que se dan por hechos y que serán formalizados en las próximas semanas son Jordi Masquef, en Figueres; Agustí Arbós, en Olot; Arnau Rovira, en Manlleu; Natàlia Figueras, en Maçanet de la Selva; Dolors Farré en Valls; Marc Buch, en Calella; Josep Maria Vallès, en Sant Cugat del Vallès; Gerard Figueras, en Vilanova i la Geltrú; Ferran Raigón, en Ripoll; Mollerussa, con Raül Aguilar; Jaume Ars, en Guissona; o Xavier Lluch, en Font-Rubí.
Los pactos con partidos municipalistas, clave
Precisamente, la semana pasada Junts per Catalunya y el partido municipalista, Impulsem Lleida, reeditaron el acuerdo de coalición para volver a concurrir a las municipales. Con la presencia del secretario general de Junts, Jordi Turull, y el secretario general de Impulsem Lleida, Manel Solé, los dos partidos firmaron el pacto subrayando el objetivo de hacer la vida "más fácil". "La otra vez firmamos con un interrogante y ahora lo hacemos contentos y convencidos por la experiencia de estos dos años y medio", ha explicado Turull. Junts e Impulsem, que está formado por cargos municipales provenientes del PDeCAT, fue la fuerza más votada, con más alcaldes, con más consejos comarcales en la demarcación de Lleida y con una mayoría en la Diputación. El objetivo de las dos formaciones es superar las 200 candidaturas y superar las 130 que presentaron en los comicios de 2023, frente a las 190 de ERC.
Uno de los otros acuerdos que está al caer por parte de Junts es con Impulsem Penedès, el partido de la veguería del Penedès que ya hizo coalición con Junts per Catalunya. Precisamente, en este acuerdo se incluiría la coalición con el alcalde de Igualada y vicepresidente de la Diputació de Barcelona, Marc Castells. Los juntaires, por otro lado, ya oficializaron la unión el verano pasado entre Junts y Suma't en Matadepera, mientras que todo hace prever que repetirán con alcaldes como el de Martorell, Xavier Fonollosa, Tortosa, con Meritxell Roigé, o Tàrrega, con Rosa Maria Perelló.
"Combatir las izquierdas populistas"
Ahora mismo los juntaires tienen unos 335 alcaldes, mientras que en las anteriores elecciones ya se presentaron en 728 municipios, lo que posibilitó que el 98% de los catalanes pudieran votarles. El objetivo de los juntaires es tener todos los alcaldables formalizados durante este año y tener más pactos con formaciones políticas (en los últimos comicios tuvieron una veintena). El trabajo, de hecho, ya lo empezó el exsecretario de política municipal juntaire, David Saldoni, y el actual, Joan Ramon Casals, está haciendo un trabajo continuista. El pistoletazo de salida a los comicios para preparar los comicios fue el pasado mes de mayo de 2025 en una convención municipalista en Vic, donde aprobaron una propuesta para modificar la ley del padrón para controlarlo y prohibirlo a los okupas, con la que muchos alcaldes encuentran dificultades ante el crecimiento demográfico de muchas poblaciones. De hecho, allí ya dieron una pista de cómo sería la estrategia en todo el país para afrontar estas elecciones: hablar de la cuestión demográfica y combatir las izquierdas populistas. El objetivo, con independencia municipalista, es centrar el choque contra partidos como los Comuns, pero también morder en espacios como el PSC o ERC.
Secciones locales de Junts también buscan conseguir ir más allá de las siglas de Junts per Catalunya, como ya hizo hace tres años Xavier Trias en las elecciones municipales de Barcelona. Un ejemplo es Vilanova i la Geltrú, donde Gerard Figueras ha montado una plataforma con el nombre de Estimem Vilanova, una marca, por cierto, que comparte con la candidatura liderada por Gerard Valverde en Viladecans. También Ramon Bacardit, en Manresa, busca aglutinar partidos y nombres más allá de Junts, contando con el impulso de Artur Mas. El objetivo de los juntaires de Manresa es sumar a la candidatura Avenç Nacionalista, de Sergi Perramon, e Impulsem Manresa (nada que ver con las formaciones del Penedès y de Lleida). De hecho, este mismo viernes la ejecutiva de Junts manresana autorizó iniciar conversaciones con estas dos formaciones, teniendo en cuenta que en el municipio gobernado por ERC con 7 concejales, Junts cuenta con 6 concejales, Impulsem tiene 2 y Avenç Nacionalista (entonces, FNC), 2 más.
¿Y Barcelona?
La candidatura de Junts a Barcelona será uno de los principales quebraderos de cabeza en las próximas semanas para la dirección juntaire. A pesar de que ahora mismo el president Puigdemont se decanta por el portavoz del partido, Josep Rius, Jordi Martí Galbis también quiere optar a la candidatura. Desde la Federación de Barcelona, de hecho, se querría decidir en las próximas semanas, pero una de las posibilidades para presentar públicamente el nombre del nuevo alcaldable es con el regreso del president Puigdemont con el objetivo de aprovechar el impulso de aquellas semanas por parte de los juntaires. La cuestión de la alcaldía de Barcelona, de hecho, se lleva directamente desde Waterloo, y se pretende evitar unas primarias con más de un aspirante.
Habrá que ver, sin embargo, qué sucede si la dirección acaba decantándose por Josep Rius, ya que Jordi Martí Galbis, quien se reunió con el president Puigdemont hace unas semanas, podría optar por presentarse a las primarias, teniendo en cuenta que ya ha abierto una web personal. Antes de plantear los nombres del ruido de sables entre Rius y Martí Galbis, la ejecutiva de Junts ya había ofrecido encabezar la candidatura a Artur Mas, Joaquim Forn y Tatxo Benet, que rechazaron la propuesta. Otros nombres que han circulado internamente son los de la esconsellera Victòria Alsina, el exconseller Jaume Giró, que ya se autodescartó si no contaba con el aval de la dirección, o el exconseller Josep Maria Argimon, que se llegó a ofrecer
¿Cuál es el procedimiento en Junts para elegir al candidato a Cataluña?
La CMT (Comisión Municipal Territorial) está formada por la presidencia local del municipio, la presidencia comarcal, la presidencia de la veguería y el responsable de política del partido, Joan Ramon Casals. Como ocurre en el caso de Barcelona, es incompatible ser candidato y formar parte de la CMT. Además, hay que tener en cuenta que para ser candidato no es necesario ser militante de Junts. En los municipios con ejecutiva local, la CMT abre el proceso con quince días de antelación, y la asamblea local recoge y eleva propuestas elaboradas por militantes, simpatizantes, la ejecutiva local, la comarcal o la misma CMT.
Posteriormente, la comisión formula una propuesta de candidato que la militancia debe ratificar. Si la asamblea la rechaza, el proceso se vuelve a iniciar. Cabe recordar que, en el anterior reglamento, en los municipios de más de 50.000 habitantes se debían celebrar primarias en caso de que hubiera más de un candidato; sin embargo, actualmente esto ya no es así. Allí donde no hay estructura local, la CMT nombra directamente al cabeza de lista y lo comunica a los militantes del municipio. Se trata de un mecanismo centralizado que busca garantizar que no haya territorios huérfanos.
