Un nuevo partido del Real Madrid y una nueva polémica futbolística, y también arbitral, que favoreció al conjunto merengue. Los madridistas están de celebración porque justamente pasaron la eliminatoria de los octavos de final de la Champions League contra el Manchester City, pero el equipo de Pep Guardiola se vio perjudicado por el arbitraje cuando el partido todavía estaba abierto. Una nueva situación que favorece al conjunto blanco, que no hace más que sumar favorables decisiones arbitrales.
Dos penaltis a favor del Manchester City que nadie vio
El duelo entre el Manchester City y el Real Madrid disputado en el Etihad Stadium comenzó con los ingleses yendo a por todas. El desfavorable resultado del partido de ida los obligaba a arriesgar. Y este riesgo se trasladó en una gran suma de ocasiones en los primeros minutos. El desacierto de los futbolistas del City y el acierto del portero Thibaut Courtois evitaron la goleada de los de Guardiola.
Pero es que también hubo un factor arbitral. Todavía con 0-0 en el marcador hubo dos penaltis claros que ni el árbitro principal ni el VAR supieron —o quisieron— ver. El primero de ellos es por unas manos de Fran García dentro del área después de un remate de Erling Haaland. Es cierto que el árbitro de campo lo tenía muy difícil para verlo, pero el VAR debería haber actuado. Y el segundo es una falta del mismo Fran García sobre Rayan Cherki dentro del área, haciéndolo caer cuando le golpea la pierna para hacerlo caer y, posteriormente, quitándole el balón. Nadie lo vio. Y las repeticiones todavía las estamos esperando.

Un arbitraje europeo de Clément Turpin
El árbitro principal del partido, el francés Clément Turpin, hizo un arbitraje sin complicaciones, queriendo detener el juego cuando se le complicaban las jugadas y sin querer ser protagonista. Después de este polémico inicio llegó la tarjeta roja a Bernardo Silva, y entonces la eliminatoria se acabó definitivamente. También se podría haber pitado un penalti sobre Kylian Mbappé en el tramo final, pero la eliminatoria ya estaba resuelta y los árbitros no quisieron beneficiar aún más al Real Madrid.
El City lo intentó de todas las maneras posibles, haciendo varios goles, y algunos de ellos en fuera de juego, pero no pudo conseguir el milagro. Y el Real Madrid es equipo de cuartos de final de la Champions. Lo que también destacó es una pelea final entre Pep Guardiola y Antonio Rüdiger, un futbolista que siempre juega al límite y que habitualmente pasa por los partidos de puntillas.