Exprimir un limón o una lima parece una tarea sencilla que cualquiera puede hacer sin pensar demasiado, pero lo cierto es que pequeños detalles pueden marcar una diferencia enorme en el resultado final. En un vídeo compartido en Instagram, el chef explica que conocer bien la estructura interna del cítrico, la forma correcta de manipularlo y el momento ideal para cortarlo puede ayudarte a obtener mucha más cantidad de zumo sin esfuerzo extra. Se trata de aplicar técnicas simples que aprovechan la presión, el calor y el corte adecuado para romper las membranas internas y liberar el líquido de forma más eficiente. Con estos consejos, asegura, puedes conseguir hasta un 20 o un 30% más de zumo manteniendo intacto el sabor natural.
Así se saca el máximo zumo de limas y limones
Uno de los trucos más efectivos consiste en rodar la fruta sobre la encimera antes de cortarla. Basta con colocar el limón o la lima sobre una superficie firme y presionarlo con la palma de la mano mientras se mueve hacia delante y hacia atrás. Este gesto aparentemente simple ayuda a romper las fibras internas, ablandar la pulpa y facilitar la liberación del zumo. En pocos segundos notarás cómo la fruta se vuelve más flexible, señal clara de que está lista para exprimir.

Otro consejo útil es apretar ligeramente la pieza antes de cortarla. Este paso permite aflojar los gajos internos y reducir la resistencia natural del cítrico, algo especialmente importante cuando la fruta está muy firme o recién sacada de la nevera. Acompañando este gesto con unos pequeños golpecitos controlados contra la encimera, se consigue “despertar” el interior del limón sin dañar su piel. Estos impactos suaves ayudan a romper las membranas que retienen el zumo y facilitan su extracción posterior.
Puedes conseguir hasta un 20 o un 30% más de zumo manteniendo intacto el sabor natural
Cuando la fruta está fría, el chef recomienda aplicar un truco muy práctico: calentarla brevemente en el microondas. Con unos veinte o treinta segundos a potencia media es suficiente para aflojar las fibras internas, mejorar la fluidez del zumo y reducir el esfuerzo al exprimir. Este método resulta especialmente útil cuando necesitas sacar jugo de varias piezas o cuando los cítricos están demasiado duros.
También influye mucho la forma en que se corta el limón o la lima. Lo más eficiente es hacerlo a lo ancho, en lugar de partirlo de punta a punta. Este tipo de corte expone una mayor superficie interior y permite aplicar una presión más uniforme, lo que se traduce en una extracción más rápida, un aprovechamiento total de la pulpa y menos desperdicio.
Por último, el uso de un exprimidor adecuado puede marcar una gran diferencia. Aunque exprimir a mano funciona, un buen exprimidor manual o de palanca ayuda a multiplicar el rendimiento, evitar que se escape el zumo y reducir el esfuerzo físico. Con estos sencillos trucos, cualquier cocina doméstica puede beneficiarse de técnicas profesionales que permiten aprovechar al máximo cada cítrico sin complicaciones.