Si buscas un plato que combine pasta cremosa y carne jugosa, los macarrones con costillas de Rosa González son la opción perfecta. Este guiso, además de ser muy sabroso, es fácil de preparar y permite que los sabores se mezclen de manera armoniosa. La chef utiliza costillas de cerdo doradas, macarrones que se cocinan en la salsa y un toque de vino tinto y pimentón que potencia el aroma del guiso. El resultado es un plato reconfortante, ideal para toda la familia, donde la pasta absorbe todo el sabor de la carne y la salsa, dejando cada bocado rico, tierno y lleno de sabor auténtico.
Paso a paso para unos macarrones con costillas perfectos
Para comenzar, la chef recomienda dorar las costillas a fuego vivo con sal y pimienta para sellarlas y mantener sus jugos. Una vez doradas, se retiran momentáneamente, y en la misma cazuela se añaden la cebolla, el ajo y la zanahoria cortados en rodajas finas, dejando que se cocinen hasta que la cebolla esté muy blandita. Luego, se reincorporan las costillas y se agrega media cucharadita de pimentón, mezclando con cuidado para que no se queme. A continuación, se vierte el vino tinto y se deja reducir aproximadamente cinco minutos, liberando todos los aromas.
Macarrones que absorben todo el sabor de las costillas
Cuando el vino se ha reducido, Rosa añade el tomate natural triturado junto con dos vasos de agua y deja que el guiso se cocine a fuego medio durante 40-50 minutos, hasta que las costillas estén completamente tiernas. Es importante mover de vez en cuando y añadir más agua si la salsa se concentra demasiado. Una vez la carne está lista, se incorporan los macarrones directamente a la salsa, cocinándolos el tiempo indicado por el fabricante, generalmente unos 10-11 minutos, hasta que queden al dente y llenos de sabor.
El resultado es un guiso donde la pasta y la carne se fusionan con la salsa de tomate, vino y especias, ofreciendo un equilibrio perfecto entre jugosidad, sabor intenso y textura. Rosa González aconseja servir inmediatamente para disfrutar de la frescura de la pasta y la suavidad de las costillas, decorando opcionalmente con un poco de perejil o queso rallado si se desea.
Este plato demuestra que con ingredientes simples y un procedimiento cuidadoso se puede lograr un plato de pastelería casera, perfecto para comidas familiares o para sorprender a invitados con un guiso que combina tradición y sabor. Los macarrones absorben cada gota de la salsa, creando un plato sabroso, reconfortante y muy apetitoso, donde cada bocado invita a repetir no solamente a los más pequeños, sino a cualquiera que los pruebe, ya que los platos de pasta con un sabor único no tienen edad.
