Si buscas un plato que combine pasta cremosa y carne jugosa, los macarrones con costillas de Rosa González son la opción perfecta. Este guiso, además de ser muy sabroso, es fácil de preparar y permite que los sabores se mezclen de manera armoniosa. La chef utiliza costillas de cerdo doradas, macarrones que se cocinan en la salsa y un toque de vino tinto y pimentón que potencia el aroma del guiso. El resultado es un plato reconfortante, ideal para toda la familia, donde la pasta absorbe todo el sabor de la carne y la salsa, dejando cada bocado rico, tierno y lleno de sabor auténtico.

Paso a paso para unos macarrones con costillas perfectos

Para comenzar, la chef recomienda dorar las costillas a fuego vivo con sal y pimienta para sellarlas y mantener sus jugos. Una vez doradas, se retiran momentáneamente, y en la misma cazuela se añaden la cebolla, el ajo y la zanahoria cortados en rodajas finas, dejando que se cocinen hasta que la cebolla esté muy blandita. Luego, se reincorporan las costillas y se agrega media cucharadita de pimentón, mezclando con cuidado para que no se queme. A continuación, se vierte el vino tinto y se deja reducir aproximadamente cinco minutos, liberando todos los aromas.

Macarrones con costilla / Foto: Unsplash

Macarrones que absorben todo el sabor de las costillas

Cuando el vino se ha reducido, Rosa añade el tomate natural triturado junto con dos vasos de agua y deja que el guiso se cocine a fuego medio durante 40-50 minutos, hasta que las costillas estén completamente tiernas. Es importante mover de vez en cuando y añadir más agua si la salsa se concentra demasiado. Una vez la carne está lista, se incorporan los macarrones directamente a la salsa, cocinándolos el tiempo indicado por el fabricante, generalmente unos 10-11 minutos, hasta que queden al dente y llenos de sabor.

El resultado es un guiso donde la pasta y la carne se fusionan con la salsa de tomate, vino y especias, ofreciendo un equilibrio perfecto entre jugosidad, sabor intenso y textura. Rosa González aconseja servir inmediatamente para disfrutar de la frescura de la pasta y la suavidad de las costillas, decorando opcionalmente con un poco de perejil o queso rallado si se desea.

 

 

Este plato demuestra que con ingredientes simples y un procedimiento cuidadoso se puede lograr un plato de pastelería casera, perfecto para comidas familiares o para sorprender a invitados con un guiso que combina tradición y sabor. Los macarrones absorben cada gota de la salsa, creando un plato sabroso, reconfortante y muy apetitoso, donde cada bocado invita a repetir no solamente a los más pequeños, sino a cualquiera que los pruebe, ya que los platos de pasta con un sabor único no tienen edad.