Illa insiste en ofrecer la mano tendida a ERC para llegar a un acuerdo que haga posible la aprobación de los presupuestos catalanes para 2026. Lo ha vuelto a decir este sábado desde Lleida, donde ha mostrado "máxima disponibilidad" para llegar a un acuerdo "con aquellos que hicieron posible" su investidura. Las declaraciones del presidente de la Generalitat llegan al día siguiente de que el Ejecutivo aprobara su proyecto presupuestario sin tener atado aún el apoyo de ERC, cuyos votos son imprescindibles para sacar adelante las cuentas en el Parlament.
El presidente ha asegurado que las cuentas presentadas este viernes plantean "escenarios muy importantes y de inversión récord que el país necesita" y ha puesto de ejemplo la nueva estación de autobuses de la capital del Segrià, como un proyecto "para poder hacer avanzar Catalunya". En este sentido, Illa ha reiterado su voluntad para sentarse a negociar con ERC: "Hay margen de acuerdo, pero Catalunya necesita presupuestos. No podemos perder tiempo", ha dicho antes de mostrarse "convencido de que es lo que necesita el país". El proyecto de presupuestos de los socialistas, que Illa ha definido como "ambiciosos", ascienden a cerca de 50.000 millones de euros y aumenta en 9.100 millones en comparación con los aprobados el año 2023 durante el mandato de Pere Aragonès.
Críticas por la falta de apoyos
A pesar de la aparente confianza de los socialistas en que las cuentas de la Generalitat salgan adelante, algunos partidos como Junts per Catalunya han hurgado en la falta de apoyos con los que cuenta ahora mismo el Govern de Illa. Según el portavoz juntaire, Salvador Vergés, este "es un gobierno dependiente, absolutamente sumiso, incapaz de plantarse ante Madrid e incompetente". Las palabras de Vergés de este viernes señalaban al hecho de que el ejecutivo no haya podido acordar con los socios de ERC el proyecto antes de presentarlo al Parlament. Unos socios esta semana ya recibieron la negativa del gobierno español a mantener el veto a la cesión del 100% del IRPF a Catalunya, que es la exigencia de los republicanos para negociar los presupuestos.
Por su parte, el presidente de ERC, Oriol Junqueras, ha evitado hacer referencia este sábado al tira y afloja con los socialistas en torno a los presupuestos. De momento, los republicanos mantienen la exigencia sobre la cesión del IRPF y, por lo tanto, presentará enmienda a la totalidad del texto, lo cual impediría tramitar las cuentas y el Govern recibiría un revés importante, dado que se haría evidente su debilidad en el Parlament.