Cuando se trata de desconectar del fútbol, Marc Casadó lo tiene claro. El jugador del Barça apuesta por la gastronomía local y por lugares con personalidad. En este sentido, el mediocentro blaugrana siempre disfruta de comer una buena carne a la brasa de primera calidad y tiene un lugar predilecto para hacerlo. Se trata de La Selva, un local que ha logrado hacerse un nombre propio gracias a su propuesta centrada en carnes de alta calidad cocinadas a la brasa. No es solo una cuestión de producto, sino también de experiencia, algo que encaja perfectamente con el estilo de vida del centrocampista catalán.

Casadó encuentra en pleno Barcelona, el mejor lugar para rendir culto a una buena pieza de carne

Un templo de la carne en pleno Barcelona

El restaurante destaca por una carta pensada para los amantes de la carne. Entre sus platos más reconocidos se encuentran la vaca rubia gallega, la picaña o la costilla cocinada a baja temperatura, todas ellas preparadas con técnicas que buscan potenciar el sabor y la textura de un producto que ya de por sí, es de máxima calidad y deja stisfechos a todos los amantes de un buen corte de carne.

 

Pero la oferta no se limita a la carne. También hay espacio para entrantes y opciones más variadas como el tartar de salmón, las croquetas de jamón ibérico o los calamares a la andaluza con mayonesa de cítricos. Una propuesta completa que permite disfrutar de una comida equilibrada sin renunciar a la especialidad de la casa. La realidad es que este tipo de restaurantes se han convertido en puntos de encuentro tanto para locales como para visitantes, gracias a una combinación de calidad y ambiente.

Platos de primera calidad sin depender solamente de los cortes de carne

Un ambiente que marca la diferencia

Y es que uno de los grandes atractivos de La Selva es su ambientación perfectamete adaptada a lo que quiere transmitir. El local está diseñado para recrear un entorno natural, como si se tratara de un espacio exterior, en línea con lo que indica su propio nombre. La iluminación, la decoración y la disposición del espacio generan una experiencia distinta, alejada de los restaurantes tradicionales. Este detalle no pasa desapercibido para quienes buscan algo más que una simple cena fuera de casa. En el caso de Marc Casadó, este tipo de ambiente encaja con la idea de disfrutar de una comida relajada con amigos, lejos de la presión del día a día y de todo lo que implica la ajetreada vida de un futbolista.

De este modo, el restaurante se convierte en un lugar ideal para desconectar y compartir momentos en buena compañía. Así pues, no es casualidad que el futbolista lo tenga entre sus favoritos. En una ciudad con tantas opciones como Barcelona, encontrar un sitio que combine producto, ambiente y experiencia no es sencillo. Y La Selva parece haberlo conseguido.