Hay restaurantes que destacan por su cocina y otros que, además, se convierten en punto de encuentro de figuras reconocidas. En Barcelona, uno de los nombres que reúne ambas cosas es el Restaurante Shanghai, un clásico de la gastronomía china en la ciudad condal que ha logrado atraer a perfiles muy distintos, incluidos dos nombres propios muy importantes en la historia del Barça. Y es que la realidad es que tanto Lionel Messi como Lamine Yamal han pasado por sus mesas. No es un detalle menor. Y es que este hecho, habla muy bien de un restaurante que mantiene una regularidad y una calidad suficientes como para convencer a dos generaciones completamente distintas del fútbol para sentarse a comer allí.

El Shanghai es uno de esos restaurantes reconocidos como uno de los mejores de toda la ciudad en cuanto a su especialidad 

El plato que conecta sus visitas más ilustres

De este modo, hay un elemento que une ambas experiencias, como lo es su famoso pato Pekín. En el caso de Messi, según explicó el propio cocinero, optó por una comida ligera pero variada, combinando el dim sum con este plato estrella. La idea no era llenarse, sino probar distintos sabores en pequeñas cantidades.

 

Y es que Lamine Yamal también ha seguido una línea similar, apostando por uno de los platos más representativos del restaurante. El pato, trabajado con técnica y precisión, es uno de los grandes reclamos del local y una de las razones por las que muchos clientes repiten de forma mucho más habitual de lo que uno se lo puede llegar a imaginar.

Una carta que mantiene la esencia con el paso de los años

La realidad es que el éxito del restaurante no depende solo de quién lo visita, sino de lo que ofrece. Su carta es amplia y mantiene una base clara de cocina tradicional china, pero con pequeños ajustes que la hacen más accesible a todo el mundo sin perder esa identidad que lo hace ser diferente del resto de los locales de comida china.

Y es que destacan los dim sum como jiaozu o siu mai, además de sopas clásicas como la agripicante o la de wanton. A eso se suman platos de arroz y fideos, como los chow mein o los fideos de arroz Mifen, que siguen siendo una base sólida y clásica dentro de su propuesta llena de sabores del país chino.

En los platos principales es donde se aprecia mejor el equilibrio. El pato en distintas versiones convive con opciones como la ternera con bambú o el cerdo agridulce, además de platos de pescado y marisco donde el producto tiene el másximo del protagonismo. Así pues, el Restaurante Shanghai no es solo un lugar con nombres conocidos en su lista de clientes. Es un espacio que ha sabido mantenerse como referencia gracias a su cocina. Y en una ciudad como Barcelona, donde la oferta es amplia, eso es lo que realmente lo diferencia de cualquier otro chino con los platos de siempre, hecho con técnico menos depuradas y con una calidad menor.