El abogado de la familia Pujol Ferrusola ha pedido este miércoles su absolución al asegurar que el fiscal Anticorrupción y los abogados del Estado no han probado “con suficiente músculo” el delito de blanqueo de capitales i el de asociación ilícita por los que se acusa al president Pujol, exculpado, y a sus siete hijos. En una exposición jurídica completa y comprensible, Cristóbal Martell ha invitado al tribunal de la Audiencia Nacional a absolver a los Pujol “a pesar de no dar por probada la herencia del abuelo Florenci porque hay espacio a la presunción de inocencia”. Ha recordado que Florenci Pujol i Brugat se enriqueció con el cambio de divisas y su condena, publicada en el BOE, y que dejó dinero en el extranjero a los nietos entre los años 70 y 80 por la inestabilidad política y la dedicación política de su hijo, Jordi Pujol i Soley. El penalista también ha recordado el caso de la familia Botín, que tampoco se pudo probar con documentos fondos familiares opacos, como las acusaciones han criticado a los Pujol.
El penalista ha denunciado con dureza la acusación “a brochazos” del fiscal Anticorrupción, que ha afirmado que “empresas afines a Convergència se alinearon con los Pujol” para engrosar su patrimonio con supuestas comisiones ilegales y esconder el dinero en Andorra. “Ni en el escrito de acusación ni en el juicio se ha probado un uso bastardo de concesiones públicas por parte del president Pujol”, ha espetado Martell.
El abogado ha desmontado “el festín punitivo” de las acusaciones, citando jurisprudencia del Tribunal Supremo y de la Audiencia Nacional, con la mayoría de los ponentes formados por magistrados progresistas, como Ana Ferrer, Javier Hernández o Ramón Sáez Valcárcel. Son resoluciones que detallan los elementos que se exigen para que un hecho se califique de delito, como que en el blanqueo haya un delito antecedente.
Sin delito de blanqueo
El abogado de los Pujol ha denunciado que el fiscal Fernando Bermejo no puede acusar “a brochazos”, afirmando que en las Olimpiadas del 92 hubo muchas obras públicas, sin detallar las supuestas irregularidades. Además, ha añadido que la "cronología no lo acompaña" cuando cita como sospechosas operaciones como "Diagonal Mar, o la condena de Jon Rosillo", que pasa años después, o el caso Gran Tibidabo. También ha criticado que ha puesto la sospecha en la operación de Torre Europa y compararla con la urbanización de la Gran Via de l'Hospitalet, hecha dos años antes, y con socialistas en el gobierno autonómico y municipal.